El arranque del 2026 trajo consigo la confirmación de lo que se venía gestando en los pasillos de Calle 6: la provincia de Buenos Aires ya no solo se piensa a sí misma, sino como el laboratorio de una alternativa política para toda la Argentina. El encargado de ponerle voz a esta ambición fue Andrés Larroque, quien utilizó su saludo de fin de año para proyectar la figura de Axel Kicillof a nivel nacional.
Larroque subrayó que el modelo bonaerense es la prueba viviente de que se puede gobernar sin recurrir al ajuste ciego. "Demostramos que es posible articular con intendentes y organizaciones sociales sosteniendo la inversión pública", afirmó el ministro, contrastando la presencia del Estado provincial en áreas sensibles frente a lo que calificó como el "abandono" del Gobierno nacional de Javier Milei.
Termina otro año de gobierno en el que junto a @Kicillofok demostramos nuevamente que se puede gestionar sin motosierra, articulando con los intendentes, con las organizaciones de la comunidad y priorizando la inversión en políticas públicas que dan respuesta a las necesidades de… pic.twitter.com/zqqTKuMmWx
— Andrés Larroque (@larroqueandres) December 31, 2025
De cara al nuevo año, el funcionario trazó una hoja de ruta que excede lo estrictamente bonaerense. En ese marco destacó la inclusión como bandera, con el foco en sostener la asistencia social y la obra pública frente al recorte de recursos de Nación.
En ese marco se expresó sobre construir una alternativa que interpele no solo al peronismo, sino a un electorado más amplio que sufre la crisis, y llamó a consolidar acuerdos sociales para frenar un proyecto nacional que definió como "excluyente y regresivo".
De esta manera, aunque el mensaje tuvo tono de balance, la carga política fue una clara señal de largada para la carrera presidencial. Larroque planteó que el desafío de este año será "recuperar la esperanza colectiva" y demostrar que Buenos Aires es el refugio de un modelo que garantiza derechos básicos.