El Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires publicó los datos provisorios de ejecución presupuestaria al cierre de septiembre de 2025, revelando una economía provincial con "matices". En ese marco, si bien la gestión de Axel Kicillof logró generar un superávit económico de $264.500 millones, los resultados finales se tiñeron de rojo debido a los compromisos financieros y la retracción de fondos federales.
El informe destaca que la Provincia está haciendo un esfuerzo fiscal propio importante en:

A pesar del contexto adverso, el gasto total aumentó un 54,1% nominal. En ese sentido, los puntos clave del gasto fueron:
Sin embargo, el dato que preocupa a los analistas es el déficit financiero de $1.401.897 millones (5,7% de los ingresos totales). Este número se explica por dos factores; en primer lugar, los intereses de deuda, ya que se pagaron más de $881.000 millones en rentas de la propiedad. En segundo lugar, la inversión real directa y la decisión política de sostener la obra pública frente al freno nacional.
Este informe delata que la Provincia de Buenos Aires tiene capacidad de ahorro genuino ya que recauda más de lo que gasta en funcionamiento básico, pero que esa ganancia se esfuma al tener que cubrir las obras que Nación abandonó y los intereses de la deuda heredada y propia.