Mientras el oficialismo y los bloques libertarios comienzan a tejer acuerdos que vinculan la Boleta Única con el regreso de las reelecciones indefinidas, el radicalismo plantó bandera y el diputado marplatense, Diego Garciarena, presidente de la bancada UCR–Cambio Federal, salió a asegurar que la discusión no debe ser un parche legal para salvar el futuro político de los intendentes, sino una reforma estructural.
En ese sentido, para Garciarena, la intención de Kicillof y un sector de la oposición de reabrir este debate es una distracción de los problemas reales. "No podemos estar cambiando leyes para acomodarlas a la coyuntura", advirtió, señalando que la urgencia de la Provincia hoy pasa por la crisis de IOMA, la inseguridad y el deterioro de las rutas.
De esta manera, el legislador radical planteó que cualquier modificación sobre la permanencia en el poder debería darse en el marco de una reforma constitucional que tenga como eje la autonomía municipal, una deuda histórica de la provincia que permitiría a los distritos tener mayor control sobre sus recursos y normativas.

En ese marco, la presión por esta ley es total: si no se modifica la normativa actual, más del 60% de los 135 intendentes (de todos los signos políticos) quedarán inhabilitados para competir por un nuevo mandato en 2027.
Cabe destacar que Garciarena, alineado con la postura del Foro de Intendentes Radicales que conduce Maximiliano Suescun, se mostró a favor del modelo de la Constitución Nacional con Ejecutivos con mandatos limitados para garantizar la alternancia, y Legislativos con mandatos liberados para preservar la experiencia parlamentaria.
Más allá de la rosca electoral, el bloque de Garciarena mantiene el foco en iniciativas que impactan directamente en el vecino como Ios proyectos para la autarquía financiera de IOMA, la regulación del juego online con controles biométricos para combatir la ludopatía infantil, y la implementación de la Boleta Única de Papel (sin moneda de cambio).