Tras el puntapié inicial en Miramar, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, activa el modo itinerante y busca capitalizar el contacto directo con los sectores productivos y el turismo, pero con un ojo puesto en la reorganización del peronismo provincial que ya asoma en este enero de 2026.
En ese marco, Kicillof y su ministro de Producción, Augusto Costa, diseñaron un esquema de alternancia semanal con foco en la industria y el comercio en Mar de Ajó (Partido de La Costa), seguido por la primera conferencia de prensa en Villa Gesell.
A su vez, en las próximas semanas la agenda productiva se trasladará a Chascomús, mientras que la segunda gran conferencia veraniega tendrá lugar en San Pedro.

Por otra parte, más allá de los anuncios económicos, la expectativa está puesta en lo que ocurra en Villa Gesell. El intendente anfitrión, Gustavo Barrera, oficia de facilitador para una reunión que, aunque calificada de "informal", es la primera señal política del año. En el encuentro con intendentes se espera la presencia de jefes comunales de la región y algunos referentes del Conurbano. Hay que destacar que desde la Gobernación buscan bajarle el perfil para evitar que se lea como un desafío directo al PJ que conduce Máximo Kirchner, aunque la "rosca" por el liderazgo es un secreto a voces.
Según trascendió, en la reunión se hablara de "cómo viene el verano y las expectativas para el año". De esta manera, en definitiva, será el inicio de la articulación del kicillofismo puro de cara a las batallas legislativas y partidarias que se avecinan en marzo.
Para el entorno del Gobernador, estas recorridas sirven como un "focus group" en tiempo real. En las reuniones con comerciantes y hoteleros, Kicillof busca recolectar datos sobre el impacto del ajuste nacional en el consumo turístico, utilizando esa información como munición política para defender su modelo de gestión ante los "palos en la rueda" que denuncia sistemáticamente de parte de Javier Milei.