El tablero político de la Provincia de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo de tensión cuando el diputado marplatense, Diego Garciarena, salió al cruce del proyecto que impulsa el oficialismo para habilitar las reelecciones indefinidas de intendentes, concejales y consejeros escolares. Acorde al legislador radical, el debate no solo es conceptualmente erróneo, sino que llega en el peor momento posible.
Garciarena fue tajante al señalar que el gobierno de Axel Kicillof está "desenfocado". Mientras en La Plata se cocinan cambios en las reglas electorales para 2027, el diputado enumeró las deudas pendientes de la Provincia, como la crisis terminal de IOMA, el aumento de la violencia en el Conurbano e interior, el estado crítico de las rutas rurales, o el avance de la ludopatía infantil.
Si no fuera por la inseguridad, la crisis educativa, el desastre de IOMA, la cantidad de niños, niñas y adolescentes afectados seriamente por la ludopatía sin control, la presión tributaria y la falta de apoyo a los sectores productivos, la ausencia de políticas activas a los… pic.twitter.com/AYYlTfMcJe
— Diego R Garciarena (@dgarciarena) January 15, 2026
"Si no fuera por todo eso, el debate sobre las reelecciones también sería inoportuno", disparó Garciarena, sugiriendo que el oficialismo prioriza la estabilidad de sus jefes comunales por sobre la calidad de vida de los vecinos.
La defensa del oficialismo, encabezada por el ministro de Gobierno Carlos Bianco, sostiene que limitar los mandatos es "proscriptivo" y atenta contra la voluntad popular. Sin embargo, la ley vigente desde 2016 (sancionada por Vidal con apoyo del massismo) busca precisamente fomentar la renovación de cuadros políticos.
Hay que destacar que si la ley no se modifica, más de 80 intendentes (de todos los signos políticos) no podrán presentarse en 2027. Esta urgencia es la que empuja al peronismo a buscar acuerdos, incluso ofreciendo como moneda de cambio la implementación de la Boleta Única de Papel.

De todas maneras, no se cerró en un "no" rotundo, Garciarena elevó la apuesta: propuso que cualquier cambio de este tipo debe darse en un marco de debate profundo sobre la autonomía municipal.
“Los Concejos Deliberantes de cada distrito deberían tener voz en definir la duración y condiciones de sus autoridades”, planteó el legislador, buscando que la decisión no sea una imposición de la superestructura platense, sino una facultad de los propios municipios.