La tregua veraniega en la Costa Atlántica se rompió definitivamente. En ese marco, el oficialismo de Mar del Plata lanzó una dura embestida contra el gobernador Axel Kicillof, denunciando un "gasto desproporcionado" en paradores de playa.
Según la denuncia impulsada por el concejal Julián Bussetti, la Provincia habría destinado más de 2.300 millones de pesos para montar áreas de recreación en Miramar y Villa Gesell, distritos alineados políticamente con el Gobernador. En ese marco, Bussetti desglosó los números de lo que llamó "el balneario más caro de toda la costa atlántica".
Kicillof se queja que “no hay plata”, pero se patina $2.300 millones en sombrillas. El “Estado presente” este verano está en la reposera. pic.twitter.com/TdiiSTgFZI
— Julián Bussetti (@julian_bussetti) January 20, 2026
Según el edil del PRO, la inversión total es superior a los $2.300 millones de pesos del erario público y que representa un costo aproximado de $23 millones por cada sombrilla instalada. En ese marco, para el oficialismo local, estas cifras chocan de frente con el discurso de "asfixia financiera" que el kicillofismo denuncia ante los recortes de Nación.
El cuestionamiento de General Pueyrredon no se limita a los montos, sino a las prioridades. "Después lloran ajuste, pero acá está la plata que falta en los patrulleros o en los hospitales públicos", fustigó Bussetti en sus redes sociales.
La crítica apunta a un concepto que el PRO busca instalar: el "Estado presente en la reposera". Desde el entorno de Montenegro sostienen que, mientras la provincia descuida el mantenimiento de rutas (como la RN 226) o la provisión de insumos en hospitales interzonales, el Ministerio de Producción y el Instituto Cultural destinan fortunas a "estructuras de marketing veraniego".
De un lado, la silla que @Kicillofok te da en la playa, del otro, la que te da en Hospital Interzonal de Mar del Plata, ¿Encontras las diferencias? https://t.co/6hdASPljTd pic.twitter.com/5EsP6UuThW
— Julián Bussetti (@julian_bussetti) January 21, 2026
Esta denuncia ocurre en un momento de alta sensibilidad, donde Mar del Plata reclama una mayor coparticipación y asistencia financiera por el peso que representa su sistema de salud durante el verano.
"Es una joda con la nuestra", sentenció Bussetti, redoblando la apuesta contra el Gobernador en un enero donde cada peso invertido en la playa es visto bajo la lupa de la austeridad que demanda la crisis económica.
Desde la Provincia, por ahora, prefieren resaltar que estos paradores garantizan el "derecho al disfrute" de miles de familias que no pueden pagar un balneario privado, aunque las cifras expuestas por el PRO prometen alimentar la discusión en la Legislatura bonaerense.