El municipio de Tres Arroyos presentó una denuncia formal ante la UFI N.º 16 que pone bajo la lupa las prácticas proselitistas de La Libertad Avanza (LLA) en el sur bonaerense. La presentación, encabezada por el secretario de Desarrollo Social, Martín Garate, apunta a un presunto tráfico de influencias y violación de secretos que involucra datos médicos y personales de miles de bonaerenses.
La prueba central de la denuncia son una serie de mensajes de WhatsApp atribuidos a Franca Grippo, coordinadora seccional de LLA y concejala en Bahía Blanca. En los textos que dejó trascender el medio CRONOS NOTICIAS, fechados en junio de 2025, se lee con claridad la intención de utilizar información estatal para la campaña. Allí, Grippo admite tener el padrón de Incluir Salud (seguro para beneficiarios de Pensiones No Contributivas) dividido por localidad.
En ese marco, los mensajes sugieren que la información se entregó físicamente durante la inauguración de un local partidario en Tres Arroyos para evitar dejar rastros digitales. "Me pidieron que lo entregue en mano porque es info reservada", habría escrito la edil.

Ahora, la justicia deberá determinar si se violó el artículo 157 bis del Código Penal, que pena la revelación de datos confidenciales por parte de funcionarios públicos. La denuncia remarca que los chats coinciden con la inauguración del local de LLA en Tres Arroyos (20 de junio de 2025), donde Grippo estuvo presente junto a candidatos locales que compitieron en las legislativas de septiembre pasado.
En ese marco, el agravante reside en que se trata de datos de personas con discapacidad, cuya información de salud goza de una protección especial bajo leyes de privacidad nacionales e internacionales.
Desde el municipio de Tres Arroyos calificaron el hecho como "aberrante". Por su parte, en el espacio libertario de la Sexta Sección reina el hermetismo, aunque acorde a lo pudo averiguar CRONOS, algunos sectores intentan despegarse de la figura de Grippo, cuya imagen quedó seriamente dañada tras la filtración de los chats que demuestran que, en la búsqueda de votos, se habrían cruzado límites éticos y legales fundamentales.