Mientras el Presidente busca seducir inversores en el Foro de Davos, la estructura de su gobierno en Buenos Aires parece desgranarse. En apenas 24 horas, cinco funcionarios de peso presentaron su dimisión, destacándose la salida de Carlos Casares, interventor del ENARGAS, quien se retiró con un portazo retórico dirigido al ministro de Economía, Luis Caputo.
Casares, un técnico de larga trayectoria que había asumido la intervención el 1º de enero de 2024, envió una carta explosiva a la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti. En la misma, Casares admitió que no cuenta con la "confianza" de la cúpula libertaria. Cabe destacar que su salida se da en medio de las discusiones por el nuevo esquema de subsidios y aumentos en las boletas de gas, un área sensible que Caputo busca controlar de forma directa.

“El Gobierno me considera prescindible”, disparó el ingeniero, dejando en claro que la "motosierra" también llegó a los cargos jerárquicos de los entes de control. Hay que destacar que la renuncia en el ENARGAS no fue un hecho aislado, sino que se suma a un desbande coordinado en áreas clave de transporte y finanzas.
Luis Pierrini renunció como subsecretario en la Secretaría de Transporte, Gerardo Boschín dejó el cargo de Presidente de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSE), Leonardo Comperatore dejó de ser Titular de Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF), y Paulo Starc no es más vicepresidente de la Unidad de Información Financiera (UIF).
Cabe destacar que, según el relevamiento de renuncias que lleva el politólogo Pablo Salinas, la gestión de La Libertad Avanza ya acumula 215 bajas desde diciembre de 2023. Lo más preocupante para la administración bonaerense, que debe negociar diariamente con estos organismos, es que el 35% de esas renuncias se concentran en el Ministerio de Economía.