Pinamar y una decisión polémica ante el fallo que impide cuatris en La Frontera
El intendente Juan Ibarguren rechazó la cautelar judicial que impide las actividades motorizadas en los médanos y defendió su impacto cultural y económico mientras avanza la causa por el accidente de un menor.
La polémica por el uso de vehículos todo terreno en los médanos de Pinamar escaló con una medida judicial que prohíbe las actividades motorizadas en “La Frontera”, una de las zonas más transitadas por cuatriciclos, UTV y camionetas 4×4 durante la temporada de verano. La resolución fue dictada por el Juzgado Civil y Comercial Nº 4 de Dolores a raíz de un amparo que advirtió la reiteración de siniestros graves y la falta de controles adecuados.
La cautelar ordena la suspensión inmediata de todas las actividades recreativas motorizadas en ese sector de médanos costeros del partido de Pinamar, incluyendo pruebas de destreza, competencias, picadas, desafíos y cualquier maniobra considerada temeraria con camionetas 4×4, UTV, cuatriciclos y motos.
La medida se tomó después del grave accidente ocurrido el 12 de enero, en el que un choque entre un UTV y una camioneta dejó a Bastián, un niño de 8 años, con heridas severas, hecho que empujó la presentación judicial y motivó a las autoridades a replantear el nivel de riesgo de estas prácticas en zona turística.
Ante el fallo, el intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, anunció que el municipio presentará una apelación, asegurando que no está de acuerdo con la prohibición total de la actividad motorizada y calificando la medida como “no inteligente” y perjudicial para una parte importante del turismo local.
Ibarguren defendió las actividades con cuatriciclos, camionetas 4×4 y UTV en “La Frontera” como una práctica cultural arraigada en Pinamar que, según su visión, genera empleo y moviliza la economía local durante la temporada alta de verano, con miles de turistas que visitan el distrito con estos vehículos.
El jefe comunal también sostuvo que el conflicto no está en la actividad en sí, sino en quienes incumplen las normas de seguridad, y señaló que el municipio busca regular y sancionar con firmeza a quienes realicen maniobras peligrosas, no prohibir la circulación responsable de vehículos.
El fallo judicial, promovido por una acción de amparo del exdirector de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Pablo Martínez Carignano, ordena además que la Municipalidad de Pinamar reglamente, controle y, de ser necesario, impida actividades que puedan afectar la seguridad, la salubridad y el orden público en “La Frontera”.
Mientras la apelación avanza, la prohibición judicial sigue vigente, y las fuerzas de seguridad y autoridades locales intentan implementar mecanismos de control más estrictos para evitar maniobras peligrosas en los médanos, aunque la eficacia de esos operativos aún es objeto de debate entre vecinos y visitantes.
La discusión pone en tensión criterios de seguridad pública y libertades recreativas en un contexto turístico, con sectores que respaldan la regulación estricta para prevenir futuros accidentes y otros que advierten sobre el impacto económico y social de restringir actividades que, hasta ahora, forman parte de la cultura veraniega de Pinamar.