El fin de semana fue todo menos tranquilo en La Plata dado que, según lo que trascendió, las tensiones internas pasaron factura en la capital provincial y se habló de un distanciamiento real entre el gobernador Axel Kicillof y su aliado estratégico, el intendente Julio Alak.
Acorde a lo que dejaron saber algunos medios bonaerenses, la trama incluyó supuestas jugadas a espaldas y una resistencia que obligó a una desmentida conjunta para evitar que la flamante unidad partidaria se vaya volando.
En este marco, todo indica que el ruido central giró en torno a la presidencia del PJ bonaerense. Según trascendió, Cristina Kirchner habría propuesto a Alak para conducir el partido a nivel provincial como una figura de consenso ante las resistencias que generaba Verónica Magario, y Kicillof leyó el movimiento como una emboscada política, lo que habría provocado un cortocircuito con el jefe comunal.

Sin embargo, el proceso finalmente se cerró con el desembarco del propio Gobernador en la presidencia del PJ, con el apoyo del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y el sector de Máximo Kirchner.
Luego de que trascendieran estas versiones, desde el entorno de Alak salieron a "bajarle el precio" a la polémica, calificando todo como una “operación mediática” sin sustento.
Para los hombres del Intendente, la lealtad es total: "Julio estuvo desde el primer día al lado de Axel y sigue firme junto a él", repitieron para calmar a la tropa de intendentes que preguntaba vía WhatsApp por el estado de la relación.
Junto al Gobernador @Kicillofok, analizamos el proyecto para la reconstrucción del histórico Teatro del Lago en nuestro Bosque, obra que arranca esta semana. Como tantas otras que seguimos desarrollando con el gobierno de la Provincia.
— Julio Alak (@Julio_Alak) February 23, 2026
Además, reafirmamos el compromiso como… pic.twitter.com/ybpHIBITr3
En paralelo, Alak logró consolidar su propio frente interno: volverá a conducir el PJ de La Plata después de 18 años, desplazando a Ariel Archanco y reafirmando su liderazgo territorial en la capital.
De esta manera, para sellar la paz pública, Kicillof y Alak utilizaron un proyecto de gestión como excusa y se mostraron analizando la reconstrucción del histórico Teatro del Lago en el Bosque. En sus redes, Alak reafirmó el compromiso de ambos como nuevas autoridades del PJ para "fortalecer la unidad".
Cabe destacar que, aunque en La Plata buscan dar el tema por cerrado, el domingo de furia dejó una certeza: en el peronismo bonaerense, las piedras que trae el río suelen ser señales de que la corriente interna es mucho más brava de lo que muestran las fotos oficiales.