Este miércoles el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, desembarcó en San Isidro para reforzar la seguridad local. Acompañado por el ministro de Seguridad, Javier Alonso, el mandatario entregó once nuevos patrulleros adquiridos mediante el Fondo de Fortalecimiento de la Seguridad, una herramienta que el Gobernador defiende como el motor de la prevención ante el recorte de fondos nacionales.
Kicillof utilizó el acto para diferenciar su modelo de gestión del que impulsa Javier Milei. En ese marco, destacó que, con la entrega en San Isidro, la Provincia ya superó los 9.500 patrulleros distribuidos desde 2019. “Sin inversión no hay política de seguridad posible”, sentenció.
Entregamos nuevos móviles policiales para reforzar el patrullaje en los barrios de #SanIsidro, donde también vamos a instalar una nueva base de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediata (UTOI).
— Axel Kicillof (@Kicillofok) February 25, 2026
Sin inversión y planificación conjunta no hay política de seguridad posible, por eso… pic.twitter.com/Tlqbn6OEOr
A su vez, recriminó que el Gobierno nacional tiene planeada la "disolución del Estado" y apuntó a una falla estratégica grave: "La frontera de nuestro país está absolutamente descuidada; así no es posible luchar contra el narcotráfico".
Por otro lado, pese a las diferencias ideológicas con Ramón Lanús (referente del Pro alineado con el esquema libertario), Kicillof remarcó que la seguridad se gestiona con los 135 intendentes sin distinción partidaria.
La jornada no se limitó a la entrega de llaves, sino que la Provincia también confirmó dos medidas estratégicas para el municipio del norte. En primer lugar, se anunció la instalación de una sede de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas, una fuerza especializada en despliegue rápido y cercanía que busca bajar los índices de delitos prevenibles en los barrios más calientes.

Por otro lado, la Provincia y el municipio firmarán un convenio para que San Isidro gestione 50 hectáreas de tierras, un recurso clave para el desarrollo local.
Cabe destacar que el acto contó con la presencia de figuras como el jefe de la Policía bonaerense, Javier Villar, y la dirigente social Fernanda Miño. Con esta actividad, Kicillof reafirma su estrategia de "escudo bonaerense": mostrar presencia del Estado provincial allí donde el Estado nacional, según su visión, ha decidido retirarse.