La sesión que inició el jueves y tuvo un cuarto intermedio que duró horas terminó por reiniciarse durante la noche del viernes. Así, el Senado bonaerense finalmente logró sesionar y votar su nueva estructura jerárquica dándole una victoria al sector alineado con Cristina Kirchner: la Vicepresidencia 1°, un cargo estratégico que queda en manos del histórico intendente de José C. Paz, Mario Ishii.
Como ya había adelantado este medio, el Gobernador pretendía que ese lugar fuera para Ayelén Durán (MDF), buscando consolidar su propia línea sucesoria. Sin embargo, la falta de votos propios lo obligó a ceder. Así, Durán debió conformarse con la Vicepresidencia 2°, quedando un escalón por debajo del cristinismo.

Cabe destacar que desde el entorno de Kicillof no ocultaron el malestar. “Lo que les dieron a Macri y a Milei (que decidan sus vices) se lo negaron a Axel”, se escuchó desde los pasillos de la Legislatura, acusando al cristinismo de romper acuerdos previos de reciprocidad entre Diputados y Senadores.
La configuración final del Senado muestra un equilibrio forzado entre todas las tribus políticas. Ahora, detrás de Verónica Magario (Presidenta) e Ishii (Vice 1°), se ubican Ayelén Durán (Vice 2° - MDF), el libertario Gonzalo Cabezas (Vice 3° - LLA), la massista Valeria Arata (Vice 4° - FR), el hombrel del PRO Alex Campbell (Vice 5° - PRO) y Germán Lago (Vice 6° - MDF).
Cabe destacar que el exministro Sergio Berni presidirá la bancada de Unión por la Patria, un nombre de peso que garantiza una interlocución picante con la oposición y el propio Ejecutivo.

En cuanto a la Caja y Administración, Magario preservó su esquema de confianza. Roberto Feletti sigue en la Secretaría Administrativa y su mano derecha, Martín Di Bella, asumirá como Jefe de Gabinete del Senado. El merlense Gustavo Soos desembarca como prosecretario administrativo.
Con este cierre, el cristinismo logró el "pleno" que buscaba desde diciembre: la vicepresidencia primera, la conducción del bloque y lugares clave en la prosecretaría. Para Kicillof, la sesión deja una lección de realismo político: aunque él tenga la silla en la Gobernación, en el Senado bonaerense la mayoría sigue respondiendo al liderazgo de la exvicepresidenta, Cristina Kirchner.