La Legislatura de la provincia de Buenos Aires transita los días de marzo bajo un clima de marcada parálisis administrativa y política. En este sentido, la conformación de las comisiones de trabajo en ambas cámaras sigue siendo un rompecabezas sin resolver. El escenario actual está dominado por las aspiraciones cruzadas de los bloques, que ya elevaron sus pedidos a las autoridades de cada cuerpo, aunque las respuestas oficiales parecen no llegar.
En la Cámara de Diputados, la situación se encuentra bajo la órbita de su presidente, Alejandro Dichiara. Desde la conducción de la Cámara Baja admiten que la tarea de conformar a todos los sectores es compleja y que las definiciones podrían estirarse, al menos, hasta la próxima semana. Según trascendió en los medios, la prioridad para el oficialismo de Fuerza Patria es retener el control de las comisiones estratégicas, intentando aplicar un reparto salomónico que logre equilibrar las tensiones internas entre las diversas terminales políticas que componen el frente.
Dentro de este esquema de poder, se prevé que Rubén Eslaiman, referente del Frente Renovador, mantenga la presidencia de Legislación General. Por su parte, el sector alineado con el gobernador Axel Kicillof conservaría el mando de Asuntos Constitucionales y Acuerdos a través de Lucía Iañez.

Por otro lado, la estratégica comisión de Presupuesto e Impuestos seguiría en manos de Juan Pablo De Jesús, vinculado al grupo de intendentes, mientras que La Cámpora busca consolidar su presencia en Reforma Política, un área sensible ante los posibles cambios en el sistema electoral bonaerense.
El panorama en el Senado no muestra mayor celeridad. Bajo la gestión de la vicegobernadora Verónica Magario, los jefes de bloque permanecen a la espera de que se procesen las solicitudes enviadas por escrito.
En los pasillos de la Cámara Alta, la oposición describe con ironía el proceso como una "carta a los Reyes Magos", reconociendo que existe una distancia considerable entre las aspiraciones de cada bancada y los cargos que finalmente se otorgarán. Aquí también la interna oficialista marca el ritmo de las designaciones, con nombres como Marcelo Feliú y Emmanuel González Santalla en puestos clave.
La demora no es una cuestión solo administrativa, sino que impacta directamente en la agenda legislativa de la provincia. Con temas urgentes como la cobertura de vacantes en la justicia y las reformas electorales en el horizonte, la falta de operatividad de las comisiones condiciona el inicio real del año parlamentario. Mientras los bloques negocian cada sillón, la actividad legislativa permanece en una zona de espera.