La relación política entre el presidente Javier Milei y su vicepresidenta, Victoria Villarruel, sumó un nuevo capítulo de máxima tensión este miércoles cuando titular del Senado utilizó sus redes sociales para lanzar duras críticas contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El eje de la polémica fue el reciente viaje de la esposa del funcionario, Bettina Angeletti, a los Estados Unidos como parte de la delegación oficial en el avión presidencial.
A través de una serie de interacciones y réplicas con un marcado tono irónico, Villarruel se hizo eco del malestar social generado por la presencia de familiares en las misiones diplomáticas. En uno de sus mensajes más contundentes, la vicepresidenta recordó una de las consignas fundacionales de La Libertad Avanza, disparando una frase que golpea directamente en la línea del relato oficial: "Menos mal que el ajuste lo iba a pagar la casta".

El cruce no fue casual, sino que se dio en un contexto donde el propio Adorni había intentado marcar una frontera clara al declarar que la vicepresidenta "no es parte de la gestión" diaria del Gobierno. Ante esto, Villarruel no solo cuestionó el viaje a Nueva York, sino que también replicó comentarios de usuarios que ridiculizaban las explicaciones del jefe de Gabinete. Adorni había justificado la compañía de su mujer argumentando que su labor en el Estado es "muy sacrificada", una frase que fue recibida con indignación y sarcasmo en las redes.
La polémica se vio alimentada, además, por el "archivo" que persigue al ahora jefe de ministros. En las últimas horas, reflotaron publicaciones de septiembre de 2022 en las que el propio Adorni destrozaba al entonces presidente Alberto Fernández por viajar a Estados Unidos con una comitiva numerosa que incluía asesores para la primera dama. "Mientras la mitad del país es pobre... se alojarán en el Park Hyatt NY. Todo tercermundista. Fin", se leía en aquel posteo.
Por su parte, Manuel Adorni intentó ensayar una defensa técnica en entrevistas televisivas, asegurando que su esposa ya tenía un pasaje comprado de forma particular y que el cambio de itinerario oficial terminó motivando su inclusión en el avión presidencial. Sin embargo, la explicación no fue suficiente para contener el daño político, especialmente cuando el fuego cruzado proviene de la propia vicepresidenta de la Nación, quien parece decidida a construir un perfil propio, cada vez más alejado de las decisiones y el estilo de la mesa chica de Javier Milei.