Las elecciones internas del Partido Justicialista bonaerense en 16 distritos dejaron un mapa de poder redibujado, donde Axel Kicillof logró consolidar su estructura territorial, pero con matices importantes. El Movimiento Derecho al Futuro (MDF) fue la fuerza más ganadora en términos de cantidad de municipios, quedándose con la conducción en 10 de las 16 contiendas.
El kicillofismo celebró victorias estratégicas en distritos como Morón, donde la boleta del intendente Lucas Ghi (encabezada por Claudio Román) derrotó a la lista del Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella y al camporismo. También hubo festejos del MDF en San Nicolás, San Antonio de Areco, Zárate, Balcarce, Lobería, Roque Pérez, Saladillo y Lincoln. En este último caso, se consolidó una alianza entre el peronismo tradicional y el proyecto del Gobernador.
Sin embargo, uno de los focos de mayor tensión estuvo en San Miguel, donde se dirimió una "mini interna" dentro del propio gabinete provincial. Allí, el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, salió fortalecido y su candidato, Santiago Fidanza, derrotó a la nómina impulsada por el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, y al sector cristinista. Igualmente, tras la victoria, Fidanza llamó a la unidad para recuperar un territorio históricamente esquivo.
Por su parte, La Cámpora ganó en Tres de Febrero, Magdalena y Mar del Plata, y la victoria en esta última fue la más celebrada por el kirchnerismo duro dado que el sector de Fernanda Raverta logró retener la conducción partidaria derrotando a la lista del MDF, a pesar de que esta última contaba con el apoyo explícito de Kicillof y un acuerdo local con "Manino" Iriart.
Por otro lado, el Frente Renovador de Sergio Massa mantuvo su bastión en Tornquist con la victoria de Alberto Musso y participó de la lista de unidad ganadora en Junín, en una alianza tripartita con el kicillofismo y el kirchnerismo. En tanto, la nota curiosa se dio en Coronel Suárez, donde el peronismo tradicional venció a la coalición que impulsaban el intendente Ricardo Moccero y La Cámpora.

A pesar de la intensa rosca política, la movilización de afiliados llamó la atención y el caso de Mar del Plata encendió alarmas: con 31 mil afiliados, solo votaron 5 mil, evidenciando un marcado desinterés. Con estos resultados sobre la mesa, el peronismo inicia una etapa de reordenamiento donde Kicillof se quedó con la mayor territorialidad, pero el cristinismo sigue teniendo el control de los padrones más voluminosos.