El debate por la modernización del sistema electoral bonaerense volvió al centro de la escena legislativa, esta vez de la mano del presidente del bloque de la UCR + Cambio Federal en la Cámara de Diputados, Diego Garciarena. Tras un encuentro de trabajo con el senador nacional Maximiliano Abad y la senadora provincial Nerina Neumann, sentó posición sobre la necesidad de abandonar el esquema de votación actual por uno más “ágil y confiable”.
Para Garciarena, la discusión excede la coyuntura política y toca la fibra íntima de la representación bonaerense. “El sistema electoral quedó viejo frente a las demandas de la sociedad. Hoy tenemos un esquema complejo y poco transparente que genera desigualdades entre las fuerzas políticas”, sentenció el legislador. Cabe destacar que la propuesta radical se asienta sobre una tríada de conceptos: transparencia, equidad y participación. En ese esquema, la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) aparece como la herramienta madre del cambio.
“No es una bandera partidaria, es un instrumento que ya funciona en muchas provincias y países. Le simplifica la vida al votante, garantiza que toda la oferta electoral esté presente y reduce costos”, destacó. En ese marco, sumó: “Una reforma electoral no puede ser impuesta. Tiene que construirse con consensos amplios. Venimos a abrir una conversación seria con todas las fuerzas políticas”.
Nos reunimos para avanzar en una propuesta de reforma electoral en la Provincia de Buenos Aires. Un paso necesario para modernizar nuestro sistema democrático. Abrimos 🧵
— Diego R Garciarena (@dgarciarena) March 25, 2026
La reforma electoral no es un tema técnico: es una prioridad institucional. Necesitamos reglas claras que… pic.twitter.com/AATCdF6bEc
“La provincia de Buenos Aires no puede seguir con herramientas del siglo pasado. Necesita un sistema electoral moderno, ágil y confiable”, destacó el legislador.
Consciente de la fragmentación de la Legislatura, Garciarena anunció que el radicalismo impulsará jornadas de trabajo que incluyan a todos los bloques, especialistas y organizaciones de la sociedad civil. El objetivo es dotar a la reforma de una legitimidad política que hoy el sistema de boleta “sábana” parece haber perdido ante los ojos de la ciudadanía.
“De lo que estamos hablando es de mejorar la calidad democrática. Y eso no es un objetivo de un partido, es una responsabilidad de todos”, concluyó Garciarena, posicionando a la UCR como el puente necesario para una reforma que el kicillofismo y los sectores libertarios miran con distintos niveles de recelo de cara a las elecciones de 2027.