De cara a las elecciones del año que viene, donde gran parte del peronismo pone el foco en lo nacional, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, mueve las piezas de su tablero con una premisa clara: renovación de caras y métodos.
En este sentido, según pudo saber Buenos Aires Noticia, en cenas recientes con intendentes, el tigrense dejó definiciones que marcan el camino del FR hacia 2027, combinando la gestión de “hombres de confianza” con una nueva lógica de campaña.

De esta manera, todo parece indicar que Massa identificó en Morón una oportunidad ante la interna que carcome a la gestión local de Lucas Ghi y el sector de Martín Sabbatella. El elegido sería Martín Marinucci, actual ministro de Transporte de Kicillof. Según se pudo saber, el mismo Massa lo habría definido como “un hombre de gestión” que “conoce la realidad de Morón”.
Así, el Frente Renovador presentaría una propuesta propia en el distrito, buscando capitalizar el desgaste del kirchnerismo y del MDF en un territorio que es termómetro del Gran Buenos Aires.
Por otro lado, en su distrito natal, Tigre, Massa analiza con entusiasmo cómo el peronismo logró vencer a Julio Zamora (que compitió por fuera con el sello Hechos) a pesar de que la ciudad estaba "teñida de rosa" por la publicidad del intendente.

En ese marco, Massa destaca el trabajo de Sebastián Rovira, quien encabezó la lista ganadora apoyándose en un modelo híbrido: territorio clásico y una fuerte impronta en redes sociales.
Hay que destacar que, según se pudo saber, incluso Massa había apostado un asado a que la elección sería “en tercios” y perdió, por lo que el 7 de septiembre, tras el triunfo del peronismo sobre el vecinalismo de Zamora, el propio Massa tuvo que ponerse el delantal y pagar la apuesta con chorizos y vacío en el quincho de su casa.