lunes 06 de abril de 2026 - Edición Nº2679

Provincia | 6 abr 2026

Polémica bonaerense

Alerta IOMA: intendentes denuncian deudas “asfixiantes” y presionan por una reforma urgente

El intendente de Lincoln, Salvador Serenal, reclamó ante el ministro Kreplak por los pagos atrasados que complican a los hospitales municipales. En paralelo, el senador Maximiliano Abad impulsa un proyecto para declarar la emergencia y otorgar autarquía a la obra social.


La situación de la mayor obra social de la provincia de Buenos Aires, el Instituto de Obra Medico Asistencial (IOMA), sumó un nuevo capítulo de conflicto que combina deudas millonarias con los municipios y una fuerte ofensiva legislativa de la oposición. En el marco del Pre-Congreso Provincial de Salud realizado en General Pinto, el intendente de Lincoln, Salvador Serenal, encaró al ministro de Salud, Nicolás Kreplak, para denunciar que la falta de pagos está “asfixiando” el funcionamiento de los hospitales locales.

El diagnóstico de Serenal refleja una realidad que se replica en toda la provincia: ante la crisis económica y el aumento de las prepagas, miles de vecinos migran al sistema público. En Lincoln, durante 2025, el hospital municipal atendió a 82.000 personas, de las cuales casi la mitad (43%) contaba con obra social pero no encontró respuesta en el sector privado, obligando al municipio a absorber el costo de esas prestaciones.

Mientras los intendentes reclaman fondos para sostener las guardias y los insumos, en la Legislatura bonaerense avanza una propuesta de reforma estructural. El senador nacional y referente radical, Maximiliano Abad, lanzó la campaña “Salvemos a IOMA”, que busca recolectar firmas para respaldar un proyecto de ley que declare la emergencia sanitaria y económica de la entidad.

En ese marco, la iniciativa de Abad propone la autarquía de la obra social, es decir, que el IOMA sea gestionado de forma independiente del Poder Ejecutivo para evitar el desvío de fondos. A su vez, puja por la normalización de prestaciones para solucionar los cortes de servicios, la falta de insumos básicos y las demoras en turnos y cirugías; y la transparencia en el manejo de recursos dado que el actual esquema financiero impide que los aportes de los trabajadores vuelvan en servicios de calidad.

Desde el Ministerio de Salud provincial reconocen las dificultades, pero las atribuyen al desfasaje de costos y a la falta de financiamiento nacional. Sin embargo, para los jefes comunales de la oposición, la situación es insostenible: con la caída de la coparticipación y el aumento sostenido de la demanda, el atraso en los pagos de IOMA se convirtió en una bomba de tiempo para la salud pública del interior bonaerense.

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