Tras haber ganado la pulseada por la conducción formal, Axel Kicillof decidió que es momento de que el Partido Justicialista bonaerense "empiece a funcionar". Según trascendidos de la calle 6, el mandatario convocará al consejo partidario para fines de abril con una misión clara: terminar de ordenar el reparto de las secretarías y darle volumen político a una estructura que, hasta ahora, funcionaba a media máquina por las tensiones internas.
La cita es estratégica. No se trata solo de cumplir con el estatuto, sino de consolidar el poder territorial tras las internas de marzo que fortalecieron al kicillofismo en 16 distritos clave. Por eso, en la Gobernación evalúan un formato ampliado que incluya a los 135 presidentes de los PJ locales, una foto que busca exhibir una conducción unificada y disciplinada detrás de la figura del Gobernador.
Dentro de esta arquitectura, Kicillof se apoya en figuras de extrema confianza para equilibrar la gestión con la militancia. En primer lugar, Verónica Magario, la vicegobernadora que se consolida como la pieza fundamental para la contención interna y el nexo directo con los intendentes del Conurbano.

Por otro lado, el intendente de La Plata, Julio Alak, quien suena con fuerza para liderar el área de Formación Política, una pata que Kicillof considera vital para dar la batalla cultural e ideológica contra el modelo de Javier Milei.
En el entorno del mandatario ya no ocultan que el control del PJ es el combustible necesario para la carrera presidencial de 2027. Sin embargo, Kicillof juega a dos puntas: mientras ordena la "casa propia" del peronismo, mantiene abiertos los canales de diálogo con sectores externos, como demostraron sus recientes reuniones con Emilio Monzó y Nicolás Massot.
El mensaje es claro: para retomar el control nacional en dos años, el peronismo bonaerense necesita una maquinaria aceitada que combine la mística partidaria con una vocación de coalición más amplia. La reunión post 20 de abril será el punto de partida para una etapa donde el PJ dejará de ser un espacio de disputa con el kirchnerismo duro para intentar convertirse en la vanguardia del proyecto "Kicillof Presidente".