viernes 22 de mayo de 2026 - Edición Nº2725

Nación | 22 may 2026

Se viene el quiebre

Macri no da tregua: criticó el liderazgo “emocional” de Milei y volvió a apuntar a los “personalismos”

En un foro académico, el expresidente cuestionó la falta de “equilibrio” del mandatario libertario, su tendencia a verse como “un profeta”, y buscó blindar la autonomía del PRO de cara a 2027.


Las diferencias entre los dos socios principales del arco no peronista terminaron de emerger a la superficie de manera definitiva. El expresidente y actual conductor del PRO, Mauricio Macri, endureció de forma drástica su discurso hacia la figura de Javier Milei durante su exposición en el Foro de Presidentes sobre Política y Democracia, desarrollado en el campus de la Universidad Austral. Allí, frente a un auditorio colmado de académicos, empresarios y periodistas, el exmandatario desmenuzó el estilo de conducción de la Casa Rosada y lanzó severas advertencias sobre los peligros de los liderazgos personalistas y el sometimiento interno en las estructuras de poder.

La arremetida de Macri no es un hecho aislado, sino la cabecera de una estrategia orientada a recuperar el volumen político e institucional del partido amarillo, buscando evitar que La Libertad Avanza (LLA) termine de fagocitarse a sus dirigentes de cara al lejano, pero ya disputado, horizonte electoral de 2027.

En ese marco, el fundador del PRO utilizó términos bastante duros para trazar una línea clara respecto al Jefe de Estado. "Hoy todas las decisiones están basadas en lo emocional. Él tiene un profundo estudio de las ideas, pero se ve como un profeta. Le falta equilibrio entre la teoría y la implementación concreta de las políticas públicas. Cuando el poder te toma, pasás de ser un tipo inteligente a ser un estúpido", disparó Macri.

Para profundizar el contraste, el expresidente apeló a la autorreferencialidad y recordó la dinámica interna de su propia gestión entre 2015 y 2019, asegurando que él siempre fomentó la existencia de segundas líneas capaces de marcarle límites. Incluso reveló un dato histórico inédito de la intimidad de su mesa de rosca: detalló que sus colaboradores más estrechos lograron frenarlo cuando analizaba lanzarse a la presidencia en el año 2011, tras el fallecimiento de Néstor Kirchner. Según su visión, rodearse de dirigentes dóciles que no se animan a cuestionar al líder es la antesala de los errores graves de gestión.

Las definiciones del exjefe de Estado funcionaron también como una respuesta directa a las presiones que el riojano Martín Menem viene ejerciendo sobre el bloque amarillo. El presidente de la Cámara de Diputados había sugerido públicamente que una postulación presidencial de Macri en 2027 fragmentaría el voto de centroderecha, beneficiando al kirchnerismo. “Pregúntenle a Cristina Fernández de Kirchner si nosotros favorecimos al kirchnerismo en estos años”, retrucó Macri con ironía.

Sin embargo, en una muestra de pragmatismo para dejar en claro que el PRO no boicoteará el rumbo económico general, el dirigente celebró la media sanción obtenida esta semana para recortar los subsidios de la Ley de Zona Fría, un expediente donde los votos de la bancada de Cristian Ritondo resultaron determinantes: "Me senté y dije: algo está cambiando en la cultura del país".

El núcleo político de la presentación en la Universidad Austral operó como un mensaje de supervivencia hacia el interior de la tropa propia, que hoy debate su identidad ante los cantos de sirena de Karina Milei. “El PRO sabe construir, sabe gestionar y cree en el método”, enfatizó Macri.

Cabe destacar que los armadores de Macri confirmaron que el expresidente iniciará de forma inmediata una gira política por las provincias de Mendoza y el Norte Grande. El objetivo de las recorridas es claro: contener a los gobernadores y legisladores amarillos frente al avance de LLA y reconstruir una plataforma autónoma.

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