La confrontación política y discursiva entre la administración bonaerense de Axel Kicillof y el Gobierno nacional de Javier Milei sumó un capítulo de altísimo voltaje mediático cuando el ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, protagonizó un durísimo cruce televisivo con el periodista Eduardo Feinmann, en una entrevista sobre la parálisis prestacional del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), la multimillonaria deuda cruzada con el Hospital Garrahan y el armado electoral del peronismo con vistas a la sucesión presidencial.
El intercambio comenzó a levantar temperatura cuando el conductor trasladó las masivas denuncias de afiliados y familiares de la obra social provincial en el interior y el Conurbano, quienes reportan cortes de servicios y demoras en turnos. Lejos de apelar a una desmentida, Bianco ensayó una admisión táctica de la crisis, aunque se encargó de diluir la responsabilidad exclusiva de La Plata. “Existen falencias”, reconoció el funcionario, pero argumentó de inmediato que el deterioro es un fenómeno sistémico que afecta a toda la matriz sanitaria argentina y no un problema aislado de la cobertura bonaerense.
Para justificar la situación de IOMA, el principal asesor de Kicillof ligó la crisis de forma directa a la herencia del decreto desregulador de la Casa Rosada y al severo torniquete de fondos federales. En ese marco, Bianco apuntó que la desregulación total de los precios en medicamentos de alta complejidad, insumos descartables y aranceles médicos privados pulverizó los presupuestos de las obras sociales y clínicas. A su vez, denunció que, ante el repliegue de los programas nacionales, la Provincia debió salir a costear con recursos propios medicamentos oncológicos de alto costo para evitar el abandono de pacientes.
En este marco, frente a los pedidos de Feinmann para que se circunscribiera a dar explicaciones de la gestión local, Bianco retrucó recordando que la Nación retiene de forma indebida 24,6 billones de pesos pertenecientes a las arcas bonaerenses.
Por otro lado, el bloque más hostil del reportaje orbitó en torno a la situación financiera del Hospital Garrahan. Ante la consulta del periodista, Bianco aseveró que la Provincia ya canceló la totalidad de la deuda legítimamente reconocida con el nosocomio pediátrico, tras concluir una exhaustiva auditoría contable. Detalló que IOMA transfirió más de $1.230 millones correspondientes a las prestaciones debidamente validadas por las autoridades previsoras.

No obstante, la rendición de cuentas oficial dista de conformar al centro de salud y al Ministerio de Salud de la Nación, desde donde reclamaban una acreencia superior a los $9.000 millones. Desde la cúpula de IOMA respondieron que el desfasaje de casi $8.000 millones se fundamenta en que los reclamos del Garrahan contenían severas inconsistencias administrativas, facturaciones duplicadas, servicios ya abonados con anterioridad o directamente prestaciones médicas que carecían del respaldo documental básico exigido por los auditores del Estado.
Más tarde en la entrevista, el componente de la rosca política e interna del Partido Justicialista (PJ) ganó centralidad. Indagado sobre si Kicillof ya configura su plataforma de campaña presidencial para 2027 ante la imposibilidad constitucional de aspirar a un tercer mandato consecutivo en la provincia de Buenos Aires, Bianco buscó desactivar de cuajo las especulaciones de la oposición.
El Ministro de Gobierno aseguró de forma rotunda que el mandatario provincial se encuentra abocado exclusivamente a los desafíos diarios de la gestión civil y que "no está pensando en postulaciones" en este contexto de emergencia social. No obstante, dejó una hendija abierta de cara al mediano plazo, aclarando que las definiciones macro y el ordenamiento de los liderazgos dentro del peronismo se discutirán de forma orgánica recién el próximo año, cuando el calendario electoral obligue a fijar las listas de cara a las legislativas de medio término.