El mapa regulatorio de la verificación de seguridad vial en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) quedó fracturado en dos sistemas completamente divergentes cuando la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) anunció de forma oficial que se acoplará de manera orgánica a la reforma de flexibilización y desregulación de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) impulsada por el Gobierno nacional, una determinación que aísla políticamente a la provincia de Buenos Aires y maximiza las presiones sobre el gobernador Axel Kicillof para que se sume a la medida.
A partir del próximo mes de octubre, el esquema porteño abandonará el formato exclusivo de turnos en los grandes talleres oficiales. Bajo el nuevo paradigma, los automovilistas con radicación en CABA podrán cumplimentar la inspección técnica obligatoria en una red ampliada de espacios privados, que incluirá talleres mecánicos de barrio y agencias concesionarias de marcas oficiales, los cuales deberán revalidar credenciales de aparatología edilicia ante los inspectores de la Ciudad.
Chau al monopolio de la VTV.
— Jorge Macri (@jorgemacri) June 19, 2026
Terminamos con este curro y desregulamos el sistema. Extendimos el plazo para la primera revisión, a partir de ahora la hacés a los 5 años y vas a tener libertad para elegir el taller o concesionaria que quieras.
El negocio de unos pocos a costa… pic.twitter.com/UIIjuxVsYw
La decisión del jefe de Gobierno porteño opera en sintonía milimétrica con el plan de desregulación económica tutelado por el presidente Javier Milei. La apertura a la libre competencia en las revisiones vehiculares a nivel federal logró destrabarse en los tribunales federales tras quedar sin efecto la medida cautelar que multimedia mantenía congelada la reforma de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO).
Con el aval judicial, la Secretaría de Transporte de la Nación puso en funciones el Registro Nacional de Talleres de Inspección Técnica de Vehículos, una plataforma digital unificada donde los establecimientos e ingenieros mecánicos de todo el país pueden inscribirse, auditar sus maquinarias y obtener la habilitación nacional para emitir las obleas oficiales de circulación.
El nuevo ordenamiento normativo introducido por el Gobierno federal consagra, asimismo, una sensible extensión de los plazos cronológicos para los controles de uso particular. En ese marco, los vehículos 0 Kilómetro quedan completamente exentos de la verificación hasta cumplir los 5 años de patentamiento; los modelos de hasta 10 años de antigüedad deberán realizar la revisión obligatoria de manera bienal, es decir, cada 2 años; y los modelos con más de 10 años de antigüedad mantendrán la obligatoriedad de realizar el control de forma anual, debiendo renovar la oblea cada 1 año.

La trinchera de la provincia de Buenos Aires adoptó una postura de absoluto rechazo frente a la flexibilización de la Casa Rosada. El Ministerio de Transporte bonaerense ratificó que no adherirá bajo ningún concepto al Registro Nacional de Talleres, catalogando la reforma libertaria como una "desregulación temeraria" que atenta contra la seguridad en las rutas al descentralizar los controles en comercios particulares de reparación.
De esta manera, los conductores bonaerenses quedarán cercados en un ecosistema administrativo dispar y deberán continuar tramitando sus turnos bajo el formato tradicional de las plantas concesionadas asignadas por la Provincia, asumiendo un costo tarifario por oblea que ya se ubica en el orden de los $97.000 para automóviles de porte estándar.
En ese marco, fuentes de la Policía Vial de la provincia de Buenos Aires recordaron que el control de las obleas en los accesos vehiculares continuará blindado con un régimen punitivo severo: circular por territorio bonaerense con la VTV vencida o inexistente constituye una infracción grave que, en este invierno de 2026, conlleva multas económicas que superan holgadamente el millón de pesos, configurando un escenario de extrema confusión para los automovilistas que cruzan diariamente la avenida General Paz.