En un intento desesperado por contener las diversas fracturas del peronismo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires y flamante titular del Partido Justicialismo (PJ) bonaerense, Axel Kicillof, evalúa lanzar una convocatoria de urgencia para sentar a las autoridades peronistas de los 135 distritos el próximo lunes 1° de julio.
El escenario seleccionado para el cónclave sería la histórica Quinta de San Vicente, el predio que atesora los restos del general Juan Domingo Perón y que servirá de marco para conmemorar el aniversario de su fallecimiento en 1974. Así, Kicillof apuesta a forzar una tregua física entre las facciones peronistas.
Como paso previo para despejar el camino hacia San Vicente, el kicillofismo ensayó gestos de alineamiento doctrinario con el fin de cicatrizar las heridas abiertas con el núcleo duro del kirchnerismo. Cabe destacar que desde los mostradores oficiales del PJ bonaerense y las terminales del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) se acoplaron formalmente la invitación para participar de forma orgánica en el banderazo federal, convocado al cumplirse un año de la condena y detención de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la Causa Vialidad.
Este sábado 20 de Junio, banderazo por Cristina libre.
— Movimiento Derecho al Futuro (@MOVIMIENTODAF) June 18, 2026
15.00 hs | Parque Lezama pic.twitter.com/jXYWnilqaY
Sin embargo, los estrategas de la Gobernación saben que el éxito de la foto de unidad enSan Vicente tendrá que ver con los niveles de asistencia que se registren este sábado en el acto de Parque Lezama. Hay que destacar que los esfuerzos del Gobernador por enfriar la interna chocan de frente con la hostilidad del camporismo, que mantiene la guardia en alto tras los exabruptos de la legisladora kicillofista Berenice Iañez, quien en la Universidad de las Madres tachó a CFK de "estar equivocada y joder bastante".
Desde el entorno de la exvicepresidenta consideran insuficiente el banderazo de desagravio y le exigen a Kicillof que rompa el aislamiento y vaya hasta la residencia de San José 1111 para visitar a Cristina de forma presencial. En ese marco, la encargada de dinamitar los puentes de acuerdos fue la intendenta de Quilmes en uso de licencia y actual diputada provincial, Mayra Mendoza, quien destacó: "Kicillof me da mucha desconfianza. El proyecto popular tiene sus reglas y el oído puesto en los intereses de la gente, no en aventuras individuales de instalación anticipada que terminan horadando la conducción histórica de nuestro espacio".
Con las declaraciones de la quilmeña, la interna peronista ingresó en un complicado momento, y la ambiciosa cumbre del 1° de julio en San Vicente asoma como un arma de doble filo para Kicillof, ya que puede dejar bien en claro su jefatura territorial frente a los 135 distritos o transformarse en el escenario de un vacío de poder si las terminales ligadas a Máximo Kirchner deciden boicotear el homenaje al General.