Este fin de semana combinó la máxima tensión institucional con la euforia deportiva colectiva cuando, acorralado por el avance de las denuncias penales y el quiebre de la convivencia con sus propios legisladores, Manuel Adorni presentó, a penas minutos antes del partido de Argentina en la Copa del Mundo, su renuncia irrevocable a la Jefatura de Gabinete de la Nación. En ese sentido, el presidente Javier Milei dió un drástico golpe de timón y designó en el cargo a Diego Santilli, hasta ahora ministro del Interior, entregándole las llaves de la gestión y la negociación federal al ala orgánica del PRO.
La caída del ahora exfuncionario se precipitó el sábado a la tarde tras una cumbre hermética en la Quinta de Olivos. Aunque el esquema de la Casa Rosada y la secretaria general, Karina Milei, habían ensayado un blindaje parlamentario en Diputados, el avance de la causa judicial por presunto enriquecimiento ilícito e infracciones tributarias de los últimos 25 años, que cobró fuerza tras filtrarse sus polémicas jactancias ante senadores oficialistas, tornó insostenible su permanencia. Así, Adorni se despidió con una carta en redes sociales alegando "desgaste familiar" y jurando tener la "conciencia tranquila".
Gracias por su confianza Presidente. Ha sido un verdadero honor.
— Manuel Adorni (@madorni) June 27, 2026
Fin. pic.twitter.com/AJyuy6nDOY
La unción de Diego Santilli como ministro coordinador representa una profunda reconfiguración en el ADN de La Libertad Avanza. El "Colo", dueño de una vasta trayectoria de rosca territorial y puentes con el círculo rojo, asumirá formalmente el cargo con un pliego de condiciones que modifica el organigrama estatal.
En este sentido, la estructura del Ministerio del Interior será absorbida por la Jefatura de Gabinete, unificando la administración de los fondos federales y la relación con los gobernadores bajo una misma lapicera. Allí, Santilli tendrá la tarea inmediata de destrabar el tratamiento del "Súper RIGI" y reconstruir los puentes con los bloques dialoguistas del Congreso, severamente dinamitados tras el escándalo del Adornigate Cabe destacar que la designación funciona, además, como un bálsamo de contención hacia Mauricio Macri, apaciguando la sangría de desafiliaciones históricas que venía sufriendo el PRO debido al seguidismo ciego a las urgencias libertarias.
Hay que remarcar que, mientras las terminales políticas ardían, la Selección Argentina de Fútbol aportó una nueva dosis de desahogo y mística popular desde las canchas internacionales. En el cierre del Grupo J del Mundial 2026, el combinado dirigido por Lionel Scaloni derrotó a Jordania por 3 a 1, consolidando una fase inicial perfecta con puntaje ideal.