Las negociaciones de pasillo y el poroteo legislativo ingresaron en una fase complicada en la víspera de la actividad en el recinto de la Cámara Alta. A pesar de que la Cámara de Diputados destrabó esta semana los casilleros del oficialismo y las designaciones del Ejecutivo ya prestaron juramento formal ante el presidente del organismo y titular de la Suprema Corte, Daniel Soria, una feroz pulseada política entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO mantiene completamente empantanada la cobertura de la última vacante parlamentaria en el Consejo de la Magistratura bonaerense.
La resolución del conflicto tiene como escenario de trinchera los mostradores del Senado conducido por Verónica Magario, que este jueves 16 de julio encarará su postergada segunda sesión ordinaria del año. El esquema de representación de la oposición legislativa contempla un tope de cuatro puestos, de los cuales tres ya se encuentran fáctiamente consolidados con Martín Endere por el PRO, el radical abadista Diego Garciarena en representación de la alianza UCR+Cambio Federal, y la libertaria María Luz Bambaci de La Libertad Avanza. La discusión medular radica en quién se apropiará de la codiciada silla restante para incidir en la selección y sanción de jueces y fiscales en la Provincia.
El bloque de senadores amarillos busca blindar ese espacio para un alfil de su riñón y promueve oficialmente la postulación del exconsejero y actual senador por Pergamino, Juan Manuel Rico Zini. El principal armador y patrocinador de su pliego es el jefe de la bancada del PRO en la Cámara Alta, Pablo Petrecca, quien diseña esta estrategia con el claro objetivo de expandir su influencia territorial más allá de la cuarta sección electoral.

Sin embargo, el pliego de Rico Zini arrastra ruidos políticos y padece el fuego cruzado de las internas partidarias. Por un lado, el pergaminense responde de forma directa al intendente de su distrito, Javier Martínez, uno de los caudillos de la sección que durante el año 2025 rompió su alianza con los sectores puros de Javier Milei para integrarse al frente Hechos. Bajo ese sello de tercera posición fue que el propio Petrecca logró revalidar su banca en los mostradores legislativos. Por el otro, en la sesión ordinaria de junio, el peronismo y los libertarios de la Cámara Alta lograron abrochar sus propios consejeros, pero una fuerte discusión interna en los despachos del macrismo impidió que el PRO cerrara filas de forma unificada, obligando a postergar el tratamiento del pliego de Rico Zini y dejándole el escenario servido a la reacción mileísta.
En ese marco, los laboratorios políticos de La Libertad Avanza reaccionaron de inmediato y anotaron en la carrera a la senadora marplatense María Cecilia Martínez, una espada legislativa alineada con el diputado nacional de LLA, Alejandro Carrancio. Según se pudo saber, desde las usinas libertarias argumentan con dureza de gestión que el PRO ya posee representación en el Consejo con la titularidad de Martín Endere, por lo que estirar la hegemonía macrista configuraría una distorsión de la realidad electoral del distrito.
Para torcer el brazo del PRO, desde el mileísmo tiran los números reales sobre la mesa de negociaciones. En el Senado bonaerense, LLA ostenta una bancada de diez legisladores frente a los escasos cinco que retiene el PRO, consolidándose como la primera minoría de la oposición. El panorama se replica con idéntica asfixia proporcional en la Cámara de Diputados, donde los libertarios comandan un bloque de veinte voluntades frente a las once representantes del partido amarillo. Con esto en cuenta, La Libertad Avanza reclama que la silla le pertenece por estricto peso parlamentario global.

Mientras la rosca opositora de última hora amenaza con paralizar los acuerdos de la sesión del jueves, el Consejo de la Magistratura activó sus mecanismos de recambio perentorio. Este martes, en la sede central del organismo, prestaron juramento formal los flamantes consejeros técnicos y legislativos en una audiencia protocolar encabezada por el supremo Daniel Soria, dejando el organigrama blindado a la espera del último delegado de las minorías de la derecha.
Por el Poder Ejecutivo, ya se encuentran asentados como titulares el ministro de Justicia, Juan Martín Mena, y los abogados Santiago Carlos Pérez Teruel, Carlos Lisandro Pellegrini y Santiago Eduardo Révora, quedando como suplentes Inti Nahuel Pérez Aznar, Gabriela Demaria, Ana Laura Ramos y Gustavo Alberto Gamino. A su vez, los casilleros correspondientes al Poder Judicial quedaron integrados por Camilo Petitti, Pablo Quaranta, Claudio Santagati, Rodrigo Cataldo, Patricia Ochoa y Mirtha Francese, mientras que la representación de los Colegios de Abogados quedó en manos de Marina Mongiardino, Adriana Coliqueo, Luciano Capelli, Leandro Gabás, Martín Rivas, Eduardo Sreider, María Rosa Fernández Othacéhé y Horacio Deluca.
Finalmente, el mapa de las sillas políticas de la Legislatura bonaerense consolidó a las ocho espadas del oficialismo de Fuerza Patria a través de las designaciones de Facundo Tignanelli, Ricardo Lissalde, Avelino Zurro, Germán Di Cesare, Sergio Berni, Fernando Coronel, Mariano Cascallares y Sofía Vanelli, restando únicamente dilucidar el nombre del cuarto integrante de la minoría opositora que completará el lote donde ya trabajan Endere, Garciarena y Bambaci. El reloj de arena legislativo se agota y las próximas horas determinarán si el PRO logra disciplinar internamente sus mostradores para sostener a Rico Zini, o si La Libertad Avanza consuma un nuevo avance político en la provincia de Buenos Aires.