El tablero político bonaerense empezó a definir sus fichas para el recambio institucional que traerán las elecciones 2027. En este sentido, tras seis mandatos consecutivos y casi un cuarto de siglo en el poder, el intendente de Ensenada, Mario Secco, no buscará la reelección y consolida a su hijo, Nicolás Secco, como el candidato del oficialismo para sucederlo en la Intendencia, en una clara estrategia que busca retener a la fuerza el control del municipio e impulsar la renovación generacional dentro del espacio.
La imposibilidad legal fijada por la norma que limita los mandatos consecutivos de los jefes comunales bonaerenses obligó a definir el esquema de la sucesión en el distrito. De acuerdo a las evaluaciones de su entorno político, el jefe comunal prevé apelar a la fórmula utilizada en las elecciones de 2025: encabezar la nómina del Concejo Deliberante como primer candidato a concejal testimonial, garantizando que el peso de su figura lidere la boleta local para sostener el caudal electoral.

El armado oficialista no dejó margen para las candidaturas alternativas, concentrando todo el poder político en la figura de Nicolás Secco, quien es concejal en el distrito desde 2015 y ejerce como secretario adjunto del Sindicato de Trabajadores Municipales de Ensenada desde 2018, replicando el recorrido político y sindical con el que su padre llegó al Sillón Municipal en 2003.
En este sentido, el espacio conduce un bloque legislativo homogéneo integrado por referentes sociales, dirigentes sindicales y cuadros vecinales, cerrando el paso a disputas en elecciones primarias.
El movimiento en Ensenada forma parte del esquema que enfrentan cerca de 80 intendentes de la provincia de Buenos Aires que no pueden reelegir en 2027 y buscan asegurar la continuidad de sus proyectos políticos mediante dirigentes de estricta confianza o familiares directos.

La movida sucesoria en Ensenada adquiere relevancia directa en el ajedrez provincial por el peso estratégico de Mario Secco dentro del oficialismo bonaerense. El jefe comunal es uno de los motores fundacionales de la mesa política que dio origen al Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio territorial que respalda la conducción de Axel Kicillof en la interna del peronismo.
Este alineamiento sin matices con el Gobernador profundizó las brechas con los sectores referenciados en Máximo Kirchner. En el plano local, la interna entre el axelismo y La Cámpora tuvo un punto de quiebre con la renuncia de Esteban Bravo, referente camporista que se desempeñó durante ocho años como director de Cultura del municipio, evidenciando las tensiones de fondo que atraviesan la construcción política de la región de cara a los próximos armados electorales.