Mientras el Gobierno Nacional celebraba el avance de la reforma laboral, un mensaje en redes sociales de Victoria Villarruel cayó como un balde de agua fría en Casa Rosada. Asegurando que "sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno", la titular del Senado no solo se diferenció de la ortodoxia de Milei, sino que pareció redactar el primer párrafo de una plataforma electoral por fuera de La Libertad Avanza (LLA).
La ofensiva de la Vice incluyó un análisis geopolítico que la aleja de la apertura comercial irrestricta promovida por el Ejecutivo. En ese marco, Villarruel alertó que una apertura total favorece la dependencia de China, un "país comunista", y debilita la industria local. A su vez, tomó como referencia a Donald Trump para sentenciar: “Para Trump primero está Estados Unidos; para mí, primero está la Argentina”.
Por otro lado, la vicepresidenta rechazó que el país deba conformarse con ser un exportador de servicios, una visión que choca de frente con el esquema de desregulación que Milei defiende ante el establishment internacional.
En medio de todo esto, en la Casa Rosada el diagnóstico es de extrema preocupación. Con el PRO casi completamente absorbido por el oficialismo, Villarruel emerge como la única figura con capacidad de drenar votos por derecha. Hay que destacar que su reciente visita a La Rioja, donde se mostró junto al gobernador peronista Ricardo Quintela, fue leída como un ensayo de transversalidad.
Por otro lado, llama la atención que la tropa digital de Santiago Caputo y el staff de Karina Milei optaran por el hermetismo total ante sus últimas publicaciones, una señal de que el "daño electoral" potencial se toma muy en serio. Así, la desconfianza de Milei se traduce en la intención de desplazar a Bartolomé Abdala de la presidencia provisional del Senado para imponer a Nadia Márquez, una dirigente que responde directamente a "El Jefe".
Cabe remarcar que la tensión alcanzó un punto de no retorno este fin de semana cuando la Vicepresidenta, al ser tildada de "traidora" por un usuario de X, respondió ácidamente: "No robo. No hago negocios con el Estado. No cometo delitos. Slds".
Esto no pasó desapercibido, especialmente en una semana donde la gestión libertaria enfrenta el escándalo de presunta corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad, caso que salpica a funcionarios del riñón de Karina Milei y que el propio Presidente decidió cerrar tras las denuncias por desvío de fondos.
En los últimos días, Villarruel ha decidido priorizar una agenda de "tradiciones y esfuerzo colectivo" en sus giras por las provincias. Mientras el Presidente se enfoca en la macroeconomía y la batalla cultural global, desde la Casa Rosada temen que la Vicepresidenta pudiera estar tejiendo una red territorial que, de cara al 2027, podría lanzarla como candidata a la Presidencia y convertirla en la principal pesadilla del proyecto de reelección libertario.
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