Este martes 2 de marzo, pasadas las 18 horas, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó la Apertura del 154° período de Sesiones Ordinarias en la Legislatura bonaerense. A diferencia de otras veces, en esta oportunidad el mandatario no contó con una Plaza San Martín repleta de militancia, sino que se acercaron solo algunas personas.
Dentro de la Cámara de Diputados lo esperaban gran parte de los legisladores, intendentes e integrantes del gabinete bonaerense. La vicegobernadora Verónica Magario estuvo acompañada por una comitiva conformada por los senadores Mario Ishii, Ayelén Durán, Gonzalo Cabeza y Valeria Arata. Y los diputados Rubén Eslaiman, Lucía Iañez, Fabián Luayza y Fernando Rovello.
El discurso del gobernador comenzó pasadas las 18:20, y desde el inicio estuvo marcado por las críticas a la gestión del Presidente de la Nación, Javier Milei. Parado desde su atril, algo diferente a lo que suele hacer, que es expresarse desde la silla donde, durante las sesiones, se ubica el presidente de la Cámara.
“Desde Paolo Rocca a Cavallo, desde Mirta Legrand a Melconian, todos le están señalando al presidente lo evidente: la Argentina no va bien”, destacó el Gobernador. En ese marco, describió la “magnitud de la tragedia económica nacional” y recordó algunos indicadores.
“Las ventas en minoristas y en supermercados están 10 puntos por debajo, mientras que en mayoristas cayeron un 20% Los datos son escalofriantes: leche, carne vacuna, frutas y verduras y hasta yerba mate están en mínimos históricos de consumo”, comentó Kicillof.
En ese marco, destacó: “Casi todos los sectores productivos se desplomaron: la industria cayó un 10%, la construcción un 26% y el comercio un 6%. Esta temporada, sin ir más lejos, se movilizó un millón menos de turistas a los destinos bonaerenses, con un consumo 35% menor”.
“Desde que llegó Milei, cada cuatro minutos se pierde un puesto de trabajo registrado. Casi 300 empleos formales perdidos. La macro está mal y la micro está horrible”, comentó el gobernador. En ese sentido, luego de casi una hora de críticas directas al gobierno de Javier Milei y a su plan económico, el gobernador aprovechó para destacar su gestión en la Provincia de Buenos Aires.
De esta manera, sentenció que hubo una primera etapa desde 2019 “dedicada a reconstruir capacidades del Estado provincial, a poner en marcha un plan de desarrollo y a transformar áreas clave como salud, educación, seguridad, obra pública, producción, cultura y puedo seguir”.
A su vez, comentó que hay una segunda etapa: “La que se abrió con la llegada del gobierno libertario”. La misma consta de “una etapa en la que, sin abandonar el rumbo, la Provincia tuvo que convertirse además en escudo y red, para proteger a nuestro pueblo frente a un Estado nacional desertor y a un modelo económico desastroso”.
Allí marcó el “condicionante principal de esta nueva etapa”, que es “la asfixia financiera a la que nos somete el Gobierno Nacional. A los bonaerenses nos quitaron recursos que nos corresponden por ley: nos retuvieron y recortaron fondos destinados a jubilaciones, seguridad, el incentivo docente y obras públicas. Son hasta hoy 15 mil millones de pesos equivalentes a un tercio de nuestro presupuesto en esta Legislatura”.
“En otras palabras, es un Gobierno desertor y amigo de lo ajeno, ya que se queda con los recursos de los bonaerenses”, añadió y sumó: “Pese a todo, la Provincia no se detuvo. A veces nos preguntan cómo hacemos para seguir abriendo centros de salud o escuelas, para continuar tantas obras y seguir sumando patrulleros a pesar de los recursos que nos quitan. Es porque administramos con responsabilidad y gobernamos con planificación y sensibilidad. Pero la crisis y la pérdida de recursos son cada vez mayores, como ocurre con empresas y familias al cabo de dos años”.
Luego, vinieron los agradecimientos a “todo el gabinete provincial y los intendentes e intendentas de la provincia de Buenos Aires”. “Es imposible si no. Más allá de las pertenencias partidarias, trabajamos todos los días codo a codo para sostener escuelas, hospitales, seguridad, producción y obra pública en cada rincón del territorio”, destacó.
En materia de seguridad, rechazó el oportunismo político: “Frente al sufrimiento, corresponde trabajar con seriedad, no con morbo ni demagogia” dijo y sostuvo que no se puede fortalecer la seguridad sin inversión. A su vez, agregó: “Cuando comenzamos había sólo 790 patrulleros en un estado deplorable que no podían cubrir las 1.100 cuadrículas. Incorporamos 9.592 patrulleros y 2.491 motos”.
A su vez, ponderó la creación de nuevas fuerzas con la FBA o la UTOI y la Policía Rural además de la ampliación del Sistema Penitenciario y la articulación con los 135 municipios. En materia de resultados, sostuvo: “Hemos alcanzado una tasa del 96% de esclarecimiento de homicidios. Eso significa que prácticamente no hay crímenes impunes”.
En ese marco, cabe destacar que pidió a la Legislatura que apruebe la nueva ley para el personal policial y anticipó que enviará a una modificación integral de la Ley de Seguridad Pública.
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