En la mañana del miércoles una mujer fue víctima de un veloz arrebato callejero en el barrio de porteño de Colegiales. El delincuente la observó hablar a través del teléfono celular y esperó a que no pasen automóviles para manotear el dispositivo y escapar.
La cámara de vigilancia que un frentista instaló sobre la calle Conesa grabó los movimientos del delincuente y el video permite apreciar la facilidad con que se apropió de lo ajeno.
El lamentable suceso ocurrió alrededor de las 9:40 cuando la víctima permanecía de pie entre automóviles estacionados y hablaba a través del teléfono celular.
El malandra la detectó pero no se desesperó y no se apuró en abordarla: se le acercó ocultando las intenciones y le quitó el aparato cuando ningún vehículo circulaba por el lugar.
Instantes después se alejó con paso rápido y lleno de impunidad.
Los vecinos aseguran que el delincuente llega desde el Conurbano en tren y que todos los días se lo observa recorrer los barrios de Belgrano, Coghlan y Colegiales, en busca de algo y a alguien al que robar.
"Lo agarramos varias veces y cuando se lo entregamos a la policía se pone a llorar y pide perdón. La Justicia lo libera enseguida porque son delitos menores, ya es hora que los sumen todos y lo "guarden" un largo tiempo", pidieron los vecinos.
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