Los vecinos del barrio Lasalle, ubicado en la violenta localidad de González Catán, desde hace mucho tiempo viven con temor y evitan caminar por la zona para no sumarse a la extensa lista de víctimas de la inseguridad.
Los robos ocurren a cualquier hora y en algunos casos, como ocurrió la madrugada del jueves, tienen características brutales.
Dos hombres que se dirigían a trabajar fueron interceptados por un par de rastreros que los amenazaron con cuchillas de más de 20 centímetros de hoja. Uno se logró resistir y quitar de encima al rastrero que le tocó en suerte, en cambio su compañero tuvo la buena fortuna de sobrevivir.
Las cámaras de vigilancia instaladas en un kiosco y en la fachada de una vivienda de la calle Llanderas, a pocos metros de la Ruta 21, registraron el salvaje ataque que ocurrió alrededor de las 5:30.
Las víctimas caminaban por la cinta asfáltica cuando los desconocidos los abordaron a la carrera y amenazaron con enormes armas blancas.
Tras un breve forcejeo uno de los hombres logró escapar por donde venía pero el acompañante no lo consiguió: empujado y rodeado contra la pared esquivó las cuchilladas de un criminal y no pudo evitar que el cómplice le quite el bolso donde llevaba elementos personales. Instantes después, durante un humillante bolsiqueo, también le quitaron el teléfono celular y la documentación.
"Es un desastre lo que vivimos en Catán, no podes salir a la calle sin miedo de que te roben. Las cámaras de Llanderas grabaron a esas dos ratas pero son más, hay una bandita de cuatro tipos que roban como pirañas", le aseguraron a BAN. "Son rastreros y cobardes que atacan en manada y que las prefieren mujeres", agregaron.
Los vecinos también están indignados por el proceder de las autoridades de la Comisaría 2da. de González Catán y denunciaron que la zona está liberada.
"Hay dos colegios y un jardín maternal en 300 metros, en la calle Mariano Acosta y también sobre Dragones, y no existen los corredores seguros. Todos los días les roban a los chicos, a los padres y a los maestros cuando llegan o se van. No hay patrullajes y no ponen a 'polis' en las esquinas porque tienen miedo que los asalten. Si ellos están cagados que podemos esperar nosotros", destacaron.
Debate picante
Control de gestión
Otra vez en problemas
Video y audio tremendos