Las imágenes son tremendas y observarlas pueden provocar miedo, furia o incredulidad, al comprender que las cuatro bestias que asaltaron a una automovilista en Ramos Mejía, permanecen libres y sin identificar.
El feroz ataque ocurrió alrededor de las 13:30, momentos después que la víctima estacionó la Jeep Renegade sobre la calle Cotagaita y cuando aguardaba a que la amiga la reciba en la vivienda ubicada a pocos metros.
La demora de algunos segundos de la dueña de casa coincidió con la aparición de un Citroën color negro con cuatros criminales a bordo. Tres sujetos que tenían las manos enguantadas y empuñaban armas de fuego, descendieron del vehículo y rodearon a la mujer que había salido la camioneta.
La víctima intentó escapar, rodeó su vehículo a la carrera pero su pretensión fue desbaratada en segundos y el calvario no se demoró en comenzar.
Dos cobardes la interceptaron, zamarrearon y arrojaron al pavimento, instantes después se sumó un cómplice y la sometieron a una bárbara agresión.
En las imágenes incluidas en esta crónica se observan golpes a los brazos, el torso, el rostro y la cabeza, también algún culatazo en el cráneo y patadas en las piernas.
La innecesaria golpiza transcurrió durante varios segundos y a pesar que le habían arrebatado las llaves de la camioneta, la mantuvieron sujeta del cabello y la arrastraron por el pavimento.
Finalmente la liberaron y corrió a la casa de la amiga, que observó la agresión sin poder intervenir, seguida por el perro de la familia.
Testigos del cobarde ataque aseguraron que el cuarto integrante abandonó el automóvil en el que llegaron y este, sin control, chocó a otro estacionado.
"Sonó una alarma y varios vecinos les gritaron para que se detengan pero no le hicieron caso a nada y si alguien se quería acercar le apuntaban con las armas", aseguraron quienes presenciaron el asalto.
Luego de un largo minuto los sujetos escaparon a bordo de la Renegade que hasta el momento no fue recuperada.
Interna PRO libertaria
Fuerte fallo
Tensión legislativa
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