Una jornada de violencia y descontrol político terminó de fracturar la relación entre el Ejecutivo municipal y el Concejo Deliberante de Villa Gesell. Durante el tratamiento del Presupuesto 2026, la sesión debió levantarse abruptamente en medio de gritos, aprietes y la presencia de manifestantes, dejando al distrito sin su principal hoja de ruta económica y financiera.
De esta manera, el rechazo a la iniciativa del intendente Gustavo Barrera deja al municipio en una situación inédita para sus 12 años de gestión, abriendo un interrogante sobre el funcionamiento de los servicios básicos y la gobernabilidad de cara al 2027.
Desde la oposición cuestionaron la dureza del esquema fiscal propuesto por el Ejecutivo. En ese sentido, el concejal Luis Vivas calificó el proyecto de “invotable” y explicó que los aumentos de tasas golpeaban directamente el bolsillo de los vecinos dado que la propuesta elevaba las tasas municipales por encima del 100%, combinando un alza directa con la suba del valor de los módulos.
Cabe destacar que el debate estuvo salpicado por la tensión gremial, con presencia de empleados municipales y camioneros en las inmediaciones, lo que generó gritos, tironeos y tensión. A su vez, hay que resaltar que el mismo Barrera admitió que la situación es “crítica” y enumeró las graves consecuencias de no contar con el presupuesto aprobado. De esta manera, al recorte de programas de salud nacional y del SAE, se le suman números alarmantes para las arcas municipales.
En cuanto a la pérdida de coparticipación, el distrito dejó de percibir unos 3.700 millones de pesos entre el año pasado y el actual. A su vez, quedaron en suspenso los talleres municipales y peligra la continuidad del tradicional curso de guardavidas. Y, a la vez, las áreas de seguridad, salud y tratamiento de residuos deberán funcionar con presupuestos prorrogados, lo que restringe las capacidades de respuesta del Estado.
De esta manera, el rechazo de este tercer intento de presupuesto deja al intendente en un momento complicado. Con comercios golpeados por la caída de la actividad turística y el aumento de la conflictividad social, Barrera enfrenta un desgaste político en medio de la emergencia económica.
Cabe destacar que desde el PRO bonaerense salieron a expresarse en las redes respecto al altercado y la violencia que se vivió en el Concejo: "Hoy en Villa Gesell el oficialismo kirchnerista mandó una patota a golpear a nuestra concejal Clarisa Armando y a toda la oposición que se negó a avalar su presupuesto de 64 mil millones de pesos, el doble de lo que costaba gobernar este municipio. Les pegaron adentro del recinto".
"Le patearon la ambulancia a otra concejal que se descompensó. Eso es lo que hacen cuando pierden. Todo nuestro apoyo a Clarisa y al equipo del PRO Villa Gesell. El cambio avanza y los patoteros de siempre no lo van a frenar. No pasarán", destacaron en las redes sociales.
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