En un nuevo embate contra el uso de la estructura estatal para el posicionamiento político, la Coalición Cívica presentó esta tarde en la Legislatura bonaerense un proyecto de ley que busca regular estrictamente la publicidad oficial. La iniciativa, impulsada por el diputado Andrés de Leo, apunta a prohibir que las inauguraciones de obras se conviertan en plataformas de lanzamiento para candidaturas personales o partidarias.
El texto surge como respuesta directa a los últimos actos encabezados por Axel Kicillof, donde la estética del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y las menciones a la carrera presidencial de 2027 ganaron protagonismo frente al carácter institucional de los eventos.
La propuesta de De Leo busca marcar un límite ético y económico en la comunicación gubernamental. De esta manera, las obras, instalaciones y construcciones provinciales no podrán contener signos, colores, emblemas o eslóganes que caractericen a la administración de turno o a partidos políticos.

En ese marco, el funcionario que incumpla la norma y realice actos proselitistas en inauguraciones será pasible de una multa equivalente a 20 salarios mínimos, una cifra que hoy ronda los $7.000.000. Según el legislador, el objetivo es concientizar al ciudadano de que las obras se financian con sus impuestos y no por la voluntad de un "benefactor".
Actualmente, la ley electoral solo prohíbe los actos de gobierno que puedan inducir al voto durante los 15 días previos a los comicios. De Leo sostiene que este marco es insuficiente en un contexto donde la polarización con la gestión de Javier Milei ha convertido la gestión diaria en una herramienta de propaganda.
"Las obras no pueden convertirse en una propaganda de campaña; son para la gente y nadie debería tener el derecho de arrogarse autoría personal ni partidaria", concluyó el legislador "lilito". De prosperar, la medida obligaría a la Gobernación a despojar a sus actos de la simbología que hoy identifica al kicillofismo, devolviéndoles un carácter puramente administrativo.