En una resolución que promete generar fuertes cruces políticos, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires decidió cancelar la licitación pública para la puesta en valor del Sendero Matienzo, una de las intervenciones urbanas más ambiciosas proyectadas para el partido de Tres de Febrero. La obra, que contaba con un presupuesto oficial de $1.854 millones, fue dada de baja de manera total pese a haber completado gran parte del proceso administrativo.
La medida, oficializada por el Ministerio de Infraestructura que conduce Gabriel Katopodis, no solo anula el procedimiento iniciado en 2025, sino que rechaza todas las ofertas presentadas por la decena de constructoras que habían participado de la apertura de sobres.
Desde la administración bonaerense sostuvieron que la cancelación responde a la necesidad de realizar una “revisión técnica del proyecto” para garantizar que la obra cumpla con las “metas prestacionales vigentes”. Según el texto administrativo, se busca evitar inconsistencias y relanzar una futura licitación que sea más acorde a las necesidades actuales del territorio.

Sin embargo, en el plano político, la lectura es distinta y el hecho de que la obra sea frenada en un distrito gobernado por La Libertad Avanza alimenta las sospechas sobre un trasfondo de castigo político o redefinición de prioridades presupuestarias en medio de la "asfixia" que el propio Kicillof denuncia por parte de Nación. Hay que remarcar que el distrito es gobernado por Rodrigo Aybar luego de que el intendente electo, Diego Valenzuela, se haya tomado licencia para asumir su banca en la Legislatura bonaerense.
La resolución no solo frena el avance físico del proyecto en Ciudad Jardín, sino que también dispone la desafectación de los fondos que estaban reservados para este fin. Jurídicamente, la Provincia se amparó en la normativa que le permite dejar sin efecto un proceso antes de la adjudicación sin tener que indemnizar a las empresas oferentes.
La cancelación del Sendero Matienzo implica el congelamiento de una obra que generaba expectativas por su impacto en la infraestructura urbana y la creación de empleo local. En un escenario de parálisis de la obra pública nacional, los municipios miraban con lupa los compromisos provinciales; este "pulgar hacia abajo" para Tres de Febrero reabre el debate sobre si los criterios técnicos son, en realidad, una herramienta de presión política en el conurbano.