La administración de Axel Kicillof presentó su informe de ejecución presupuestaria del cuarto trimestre de 2025, el cual expone la delicada dualidad que atravesaron las cuentas públicas durante el último año. En ese marco, la Provincia de Buenos Aires logró cerrar con un superávit económico de $280.860 millones (antes del peso de la inversión pública y el pago de la deuda), pero el desequilibrio financiero escaló a $2.063.615 millones, equivalente al 6% de los ingresos totales.
El documento oficial del Ministerio de Economía detalla cómo el deterioro de la actividad económica y la quita de fondos por parte del Gobierno nacional presionaron el esquema financiero. Los ingresos totales alcanzaron los $34,5 billones (un alza nominal del 43,9%), mientras que los gastos ascendieron a $36,5 billones (44,1% de incremento interanual).
Desde la asunción del Gobierno nacional, la pérdida de recursos de las provincias acumula $54 billones (5% del PIB)
— Pablo J. López (@PabloJ_LopezOK) April 25, 2026
El monto supera holgadamente el resultado primario nacional del mismo periodo ($36 billones)
Lo dijo @Kicillofok, el superávit de Milei es deuda con las provincias pic.twitter.com/sFbmN57vyf
A pesar de la estrechez de los recursos, la Provincia aumentó sus gastos de capital un 56,1% y la inversión real directa un 38,4%, una estrategia destinada a sustituir la obra pública que fue paralizada por el Ejecutivo nacional.
Asimismo, se incrementaron las erogaciones para sostener los servicios esenciales frente al deterioro del poder adquisitivo. En cuento a Seguridad Social, las prestaciones subieron un 49,9%. Los gastos de Consumo crecieron el 44,5%, con una fuerte incidencia en compras de medicamentos, alimentos y el mantenimiento de hospitales y escuelas. Respecto a las transferencias de capital, aumentaron un 112%, reflejando la voluntad de sostener el desarrollo de infraestructura en los 135 municipios.
El cierre del ejercicio 2025 deja un panorama de cautela para el área económica bonaerense. Sostener el aparato estatal, la asistencia sanitaria y la estructura educativa en un marco de recesión y asfixia financiera obligará a la Provincia a continuar con la recalibración de partidas durante 2026.