En un movimiento que podría reconfigurar el tablero político de cara a los próximos comicios, la Junta Electoral de la provincia de Buenos Aires elaboró un ambicioso proyecto de reforma de la ley electoral bonaerense. La propuesta apunta a una modificación integral de los plazos, argumentando que la estructura actual resulta "insuficiente" para garantizar un proceso transparente y ordenado, especialmente ante la posibilidad concreta de un desdoblamiento electoral.
El documento que dejaron trascender en los medios, fechado del 14 de abril de este año bajo la firma de la jueza Hilda Kogan, plantea que la ampliación de los términos busca “humanizar el trabajo” administrativo y asegurar que los partidos políticos cuenten con el tiempo necesario para ejercer su derecho de defensa y oficialización de boletas.

La reforma propuesta por la Junta establece cambios drásticos en los tiempos que rigen tanto para las PASO como para las generales:

Un punto que promete polémica es la incorporación de limitaciones para la gestión provincial durante la campaña. El proyecto prohíbe actos de gobierno y publicidad oficial durante los 15 días previos a la elección, con el fin de evitar que se induzca el voto a favor de cualquier candidatura oficialista.
En sus fundamentos, la Junta Electoral recordó las dificultades operativas vividas en 2025, cuando el desdoblamiento obligó a sancionar leyes de emergencia para ampliar plazos por única vez. Con esta reforma, el organismo busca que las reglas de juego queden fijadas de manera permanente, otorgando previsibilidad a un sistema que hoy depende de acuerdos políticos coyunturales.
“Una restricción irrazonable de los plazos pone en jaque el debido proceso electoral. La ampliación asegura que la oferta sea fidedigna y fortalece el sistema democrático”, sostiene el texto en sus considerandos.

La iniciativa llega a la Legislatura bonaerense en un clima de alta tensión. El proyecto de la Junta se suma a otras discusiones de fondo que mantienen dividido al arco político: la posible implementación de la Boleta Única de Papel (BUP), el futuro de las PASO y la vigencia o derogación de la ley que limita las reelecciones indefinidas de los intendentes.
Ahora, el oficialismo y la oposición deberán definir si avanzan con este "saneamiento" de los tiempos electorales o si mantienen el esquema actual, que otorga mayor margen de maniobra discrecional pero eleva el riesgo de colapso administrativo en el distrito más grande del país.