El vínculo entre el gobernador Axel Kicillof y el presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, ha pasado de ser una alianza estratégica frente al Gobierno Nacional a convertirse en un foco de conflicto institucional en la provincia de Buenos Aires. El senador platense Marcelo Leguizamón (UCR Identidad) denunció públicamente que el oficialismo mantiene bloqueados decenas de pedidos de informes, con especial énfasis en el convenio para el manejo del Estadio Único Diego Armando Maradona.
Según el legislador, existe un sistemático rechazo a tratar expedientes que buscan echar luz sobre la administración de empresas públicas y acuerdos institucionales sensibles. "Los bonaerenses tienen derecho a saber qué recibe la Provincia a cambio de ceder el estadio", sentenció Leguizamón.

En este marco, la oposición busca precisiones sobre las cláusulas del acuerdo firmado entre la Provincia y la entidad madre del fútbol argentino, el cual, según sospechan, otorgaría facultades extraordinarias a la AFA sobre el patrimonio platense. En ese marco, se desconoce qué canon abonará la AFA o qué beneficios tangibles obtendrá el Estado provincial por ceder el uso del predio.
Cabe destacar que Leguizamón vinculó la opacidad del pacto con el favor político que Kicillof le otorgó a Tapia al habilitar el cambio de domicilio legal de la AFA a territorio bonaerense, justo cuando la IGJ nacional avanzaba con auditorías sobre la entidad. A su vez, la falta de información oficial alimentó versiones sobre la posible instalación de emprendimientos privados dentro del estadio, incluyendo el supuesto desembarco de la cadena internacional Hard Rock.
La denuncia vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento del Senado bonaerense, que transita el quinto mes del año sin haber celebrado sesiones ordinarias para tratar temas de gestión. Desde los bloques opositores aseguran que este "congelamiento" parlamentario no solo protege el pacto con Tapia, sino que también evita discusiones sobre la crisis en IOMA, los problemas de ABSA y la situación de la seguridad.

Desde el entorno de Kicillof relativizan las críticas, asegurando que el acuerdo busca posicionar al Estadio Único como sede de grandes eventos deportivos y culturales de escala internacional. Sin embargo, para la oposición, la "intencionalidad política" que alega el oficialismo no justifica el ocultamiento de datos públicos.
Con la relación entre la AFA y el gobierno de Javier Milei en su punto de mayor tensión por el debate de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), el Estadio Único de La Plata se ha transformado en un símbolo de la resistencia de la conducción del fútbol argentino, bajo el amparo de la administración provincial. La disputa por la transparencia en este acuerdo promete ser uno de los ejes centrales cuando la Legislatura logre retomar su actividad normal.