En medio de los reordenamientos internos y las tensiones con la Casa Rosada, el PRO activó un masivo despliegue de su liga federal para recuperar centralidad. La sede partidaria de la calle Balcarce fue el escenario de un encuentro que congregó a alrededor de 70 legisladores provinciales provenientes de todas las provincias de la Argentina, una demostración de musculatura territorial para definir la estrategia legislativa y las bases del partido de cara a los próximos comicios.
El cónclave contó con el respaldo político de las máximas figuras nacionales del partido amarillo, destacándose la presencia del expresidente y titular del sello, Mauricio Macri; el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri; el estratega e histórico dirigente Fernando De Andreis, y la intendenta de Vicente López y vicepresidenta nacional del PRO, Soledad Martínez, quien ofició como la principal organizadora.
El armado de este encuentro federal corona una serie de movimientos desplegados por Martínez, quien apenas dos semanas atrás ya había ejercido la localía como anfitriona del plenario del PRO bonaerense encabezado por Mauricio Macri. Durante su alocución ante los diputados y senadores de las diversas provincias, la jefa comunal de Vicente López bajó una directiva clara respecto a la necesidad de no diluir la identidad del partido frente al oficialismo nacional, fijando la mirada en los desafíos institucionales a mediano plazo.

"Independientemente de lo que suceda en términos electorales en 2027, el PRO tiene que llegar mucho más fortalecido como Partido a ese momento, de lo que hemos llegado al proceso electoral de 2025", sentenció Soledad Martínez ante el auditorio legislativo.
La cumbre en la sede de Balcarce se inscribe formalmente dentro de la renovada estrategia de consolidación territorial que Mauricio Macri busca imprimirle a su nueva etapa al frente de la conducción partidaria. Tras los desajustes y desbandes que sufrió la fuerza en el último ciclo, el objetivo central de este tipo de foros federales es afilar la coordinación legislativa en los distintos parlamentos provinciales.
Los estrategas amarillos buscan unificar criterios en debates clave, como las reformas fiscales, la seguridad y los posicionamientos ante las cajas provinciales, al tiempo que se planifica una ampliación de la presencia orgánica del PRO en distritos del interior profundo, intentando capitalizar el desencanto de los sectores moderados y consolidando un perfil de gestión republicana y de centroderecha clásica que funcione como una alternativa sólida de gobernabilidad.