En una nueva conferencia de prensa de los lunes de la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, el titular de la cartera sanitaria, Nicolás Kreplak, y el subsecretario de Ciencia Tecnología e Innovación, Federico Agüero, encabezaron una avanzada que buscó desarmar el relato oficial de la reactivación y alertar sobre el severo impacto que el ajuste de Javier Milei produce sobre el consumo de cercanía, la investigación científica y la red de hospitales públicos.
Sin embargo, el dato político más llamativo de la exposición ministerial fue el estricto silencio sepulcral sobre la profunda crisis operativa y de cobertura que atraviesa el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA). Pese a tratarse de uno de los focos de conflicto que mayor nivel de angustia e incertidumbre genera entre la masa de afiliados estatales y las corporaciones de prestadores médicos, ambos funcionarios de Axel Kicillof evitaron de forma deliberada pronunciar o hacer alusión alguna a la situación de la obra social.

Durante la primera mitad de la conferencia, Carlos Bianco procedió a desplegar un extenso “clipping” compuesto por informes de consultoras económicas privadas y relevamientos de portadas periodísticas. El objetivo del ministro fue contraponer las estadísticas del día a día vecinal frente a los mensajes optimistas que el Presidente de la Nación suele volcar en sus redes sociales de forma regular.
El diagnóstico de Bianco respecto a la marcha del mercado interno arrojó variables preocupantes, detalló caídas reales y persistentes en los niveles de facturación y ventas de supermercados, farmacias de red y comercios de barrio; y alertó sobre el crecimiento del endeudamiento informal de las familias y las severas dificultades que enfrentan los hogares para cubrir gastos fijos de subsistencia, tales como los recientes aumentos en las tarifas de luz y gas.
En ese marco, y en respuesta al optimismo libertario, el Ministro de Gobierno gatilló una frase contundente: “La gente no llega ni a la primera quincena”.

Frente a esta parálisis comercial, la administración provincial buscó sacar chapa exhibiendo sus propias herramientas de contención financiera para amortiguar la pérdida de poder adquisitivo, ponderando los reintegros periódicos de la billetera digital Cuenta DNI que continúan operativos en bocas de expendio estratégicas como carnicerías, pescaderías, verdulerías y supermercados adheridos.
Por su parte, el ministro Nicolás Kreplak trazó un panorama técnico sobre el estado del sistema sanitario provincial y colocó de forma directa la responsabilidad en el desfinanciamiento de partidas que ejecuta el Palacio de Hacienda nacional. El funcionario detalló que las internaciones por enfermedades respiratorias estacionales registraron un violento incremento del 55% en comparación con el mismo ciclo del año anterior, lo que imprime una presión extrema sobre las guardias de los nosocomios públicos.
En ese marco, Kreplak enmarcó esta demanda en el riesgo latente de un "colapso sanitario" debido a la poda de los fondos no automáticos, el freno total en la entrega de medicamentos de alta complejidad y el vaciamiento de programas históricos de atención primaria como el Remediar.

Durante la ronda de preguntas, y tras los recientes pedidos de informe elevados por las bancadas opositoras, el titular de Salud se vio obligado a dar precisiones técnicas sobre el brote de hantavirus en suelo bonaerense. Kreplak intentó llevar un mensaje de tranquilidad a la población al aclarar que los casos confirmados por laboratorio corresponden estrictamente a variantes endémicas ligadas de forma exclusiva al contacto directo con roedores de campo. “No existe ningún tipo de evidencia científica que demuestre la transmisión interhumana (entre personas) en el territorio de la provincia de Buenos Aires”, especificó el ministro.
No obstante, recordó que al tratarse de una patología de alta letalidad, resulta imperioso que los productores, trabajadores del agro y vecinos de zonas rurales extremen las medidas de higiene, desratización y ventilación en galpones, graneros y silos que puedan oficiar como reservorios naturales del virus. Por otro lado, Kreplak insistió en la necesidad sanitaria de acelerar los operativos de la campaña de vacunación antigripal antes de la llegada del crudo invierno, instando a los grupos de riesgo a completar los esquemas de dosis disponibles en los vacunatorios bonaerenses.
Finalmente, Carlos Bianco tomó la palabra para fustigar la motosierra aplicada sobre los presupuestos de investigación científica e innovación productiva a nivel federal. Tras advertir que el retiro forzado del Estado nacional de las áreas del conocimiento compromete la soberanía y el desarrollo tecnológico del país en el mediano plazo, el funcionario defendió los programas de estímulo provinciales. “Las tecnologías disruptivas que hoy usa el mundo fueron impulsadas originalmente con inversión estatal”, concluyó, reclamando un inmediato cambio de rumbo a la Nación en el financiamiento del sistema científico.