martes 02 de junio de 2026 - Edición Nº2736

En Off | 2 jun 2026

Terremoto libertario

Bullrich plantó bandera por el pliego de Alconada Mon y puso su renuncia sobre la mesa

La jefa del bloque de La Libertad Avanza le ofreció su dimisión a Javier Milei tras rechazar la orden de la Casa Rosada de bajar la candidatura de una jueza emparentada con un periodista interiorizado en el caso Libra.


El bloque oficialista de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado de la Nación ingresó una crisis política profunda. Según trascendió, la presidenta de la bancada libertaria en la Cámara Alta, Patricia Bullrich, puso a disposición su renuncia al cargo ante el mandatario Javier Milei, abriendo un escenario de incertidumbre, pases de factura cruzados y un sismo institucional de final abierto en los pasillos del Palacio Legislativo.

El detonante que hizo saltar los fusiles internos fue la decisión de la mesa chica de la Casa Rosada de frenar en seco y retirar el pliego de designación de la abogada María Verónica Michelli, quien estaba postulada para ocupar un estratégico juzgado federal. En los despachos oficiales dejaron saber que la orden presidencial de marginar a Michelli operó como una represalia directa por su árbol genealógico, ya que la candidata posee un vínculo familiar directo con el periodista de investigación Hugo Alconada Mon, uno de los cronistas que más viene profundizando en el entramado del escándalo judicial conocido como el caso $LIBRA.

En ese marco, Bullrich se plantó, manifestó su total rechazo a la medida y anticipó a sus pares que no avalaría con su firma ni con su voto el retiro de la postulación en la comisión de Acuerdos. Según confiaron fuentes parlamentarias, la senadora ya había mantenido un intercambio con Milei para comunicarle sus discrepancias antes de que la sangría interna tomara estado público.

De acuerdo con las versiones que circulan en el Senado, la titular del bloque libertario fundamentó su drástica postura bajo dos premisas medulares. En primer lugar, argumentó que el Gobierno nacional se encuentra en una coyuntura donde necesita emitir gestos claros de respeto a la división de poderes y resguardo de las reglas de juego republicanas; y, en segunda instancia, advirtió que voltear una postulación judicial basándose únicamente en el parentesco de la profesional con un periodista de perfil crítico terminará generando un severo costo político para la marca oficialista.

El desplante de Bullrich cayó como una bomba neutrónica sobre la tropa libertaria en la Cámara Alta. El bloque permanece en estado de asamblea y debate permanente desde principios de semana, pero el principal dolor de cabeza para el Ejecutivo no reside solo en la continuidad de su jefa, sino en el "efecto contagio" que el portazo sembró en el resto de los legisladores.

Segín se pudo saber, en las últimas horas, varios senadores oficialistas comenzaron a cuestionar de forma abierta los márgenes de autonomía real que poseerán a la hora de levantar la mano en votaciones sensibles, preguntándose si el antecedente de Bullrich habilita una mayor libertad de acción frente a los mandatos rígidos de la Casa Rosada.

En medio de una atmósfera enrarecida por las recriminaciones mutuas, la polémica ya arrastra a funcionarios del riñón del Presidente, operadores del Ministerio de Justicia y referentes de la mesa parlamentaria que venían articulando los consensos finos.

El principal temor de los armadores libertarios es que este cortocircuito termine por detonar los frágiles puentes construidos con los bloques de la oposición dialoguista. Estos sectores, que hasta ahora venían siendo socios cooperativos indispensables para destrabar las leyes del oficialismo, miran con desconfianza el internismo de LLA. Mientras el pliego de Michelli sigue flotando en el limbo reglamentario, el oficialismo asiste en vilo a una disputa que testea los límites del hiperpresidencialismo y la obediencia partidaria en el Congreso.

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