En la noche del miércoles la sucursal que Distribuidora Santarossa tiene sobre la calle Brandsen al 700, en la ciudad de Bahía Blanca, fue víctima de un millonario robo con la modalidad "boquete". Al menos tres sujetos irrumpieron en las oficinas por el techo y sustrajeron cerca de $36 millones que estaban destinados al pago de sueldos y proveedores.
El millonario atraco fue detectado por el propietario cuando se presentó a trabajar el jueves cerca de las 9 am. Con una eficaz investigación y rápidas tareas de campo, personal policial identificó a los delincuentes y los detuvo en la Terminal de ómnibus cuando pretendían escapar hacia la ciudad de Mar del Plata.
Casi dos horas después que la distribuidora había cerrado sus puertas, la empresa de seguridad que monitorea el sistema de alarmas, recibió una alerta por intrusión alrededor de las 20:40. Los responsables se presentaron en el lugar y recorrieron el perímetro para constatar que no había signos de roturas e ingreso al local.
La alarma se había disparado en el sector de la administración.
"Tenían un dato", le aseguró el propietario a la prensa local.
La policía de Bahía Blanca detuvo a tres ciudadanos chilenos que habían robado millones de $ de una distribuidora. Los interceptaron en la terminal de micros y los quisieron coimear@BAProvincia @JaviAlonsook @MinSeguridad_Ar @justiciayddhhBA pic.twitter.com/cExi0VLWTT
— Buenos Aires Noticia (@buenosaires_n) June 5, 2026
Los delincuentes accedieron a las oficinas a través de un boquete que realizaron en los techos y con linternas trabajaron en el lugar donde la empresa atesoraba el dinero.
El jueves, antes de las 9, Osvaldo Santarossa se presentó en su empresa para trabajar y se encontró con el panorama desolador. El hombre denunció que le robaron alrededor de $50 millones que estaban destinados al pago de sueldos y proveedores.
De inmediato investigadores de las Comisarías 1ra. y 2da., también personal del centro de monitoreo CEUM, iniciaron la búsqueda de los delincuentes y del vehículo en el que se movilizaban.
En pocas horas identificaron un automóvil que permaneció estacionado en cercanías de la distribuidora y a través del análisis de las imágenes grabadas por las cámaras del municipio, reconstruyeron los movimientos y el recorrido que realizaron los sospechosos tras el millonario atraco.
De esta manera y a las pocas horas, las comisiones policiales se presentaron en la Terminal de ómnibus local y corroboraron que los sujetos habían abordado un colectivo con destino a Mar del Plata.

Los investigadores interceptaron el micro y en pocos minutos individualizaron a los hombres y sus equipajes.
Durante la requisa los oficiales identificaron una valija de gran tamaño y en el interior encontraron cerca de $36 millones, informaron medios de la ciudad.
En ese momento los sospechosos habrían intentado "coimear" a los policías para que los dejen escapar.
Los fajos de dinero tenían marcas identificatorias realizadas en la empresa y fueron identificados por el propietario.
En las últimas horas se conocieron las identidades de los delincuentes que tienen nacionalidad chilena y que a dos de ellos les habían negado el ingreso a Argentina en abril.
Los sospechosos son Pablo Andrés C. y Camilo Germán P., a quienes les negaron la entrada y los obligaron a regresar a Chile el miércoles 8 de abril. Para los investigadores está claro que accedieron al territorio nacional por un paso clandestino o por una zona que muestra controles laxos o deficientes.
Estos hombres cuentan con antecedentes criminales en su país por robo y estafas reiteradas.
El último arrestado, Leonardo Antonio V., llegó al país el miércoles 27 de mayo de manera legal a pesar que también le habían impedido el acceso semanas antes.
Además del ataque a la distribuidora, los sujetos son sospechosos de un robo automotor. Los hombres habrían utilizado un inhibidor para acceder al habitáculo de una Renault Sandero del que sustrajeron un maletín con importante documentación y tarjetas bancarias del perjudicado.
Además de la valija con el efectivo, a los detenidos les incautaron un handy utilizado como inhibidor de señal, herramientas para cortar candados y cadenas, también para violentar cajas de seguridad, guantes y capuchas. Además la indumentaria que habrían utilizado durante el atraco que quedó grabado por las cámaras de vigilancia.
Los delincuentes quedaron a disposición de la Justicia que les inició una causa por "robo agravado e intento de cohecho".