Las profundas diferencias en torno a la legalización y el desembarco definitivo de las plataformas digitales de transporte en la Costa Atlántica sumaron un capítulo de extrema violencia institucional. Este lunes, lo que debía ser una jornada de debate democrático en el Concejo Deliberante de General Pueyrredón se transformó de manera repentina en una batalla campal con golpes de puño, empujones e insultos cruzados entre taxistas, remiseros y conductores de aplicaciones móviles.
El cónclave legislativo tenía como meta dar tratamiento y desmenuzar diversos expedientes que buscan regularizar el transporte de pasajeros en el distrito, un tema sensible que arrastra años de problemas debido a la expansión de firmas como Uber y Cabify. En ese sentido, el cuerpo de concejales había resuelto habilitar el uso de la palabra a los representantes de las asociaciones de conductores de plataformas y a los dirigentes de los sindicatos que nuclean a los peones de taxis y agencias de remises.
El principio del caos se desató en el preciso instante en que uno de los referentes de los choferes de aplicaciones inició su alocución en el micrófono. Mientras el expositor fundamentaba los derechos laborales del sector y exigía el diseño de un marco normativo específico que blinde la actividad, las tribunas destinadas al público comenzaron a cargarse de un clima hostil dominado por murmullos, abucheos y silbidos.
Violencia en el Concejo: incidentes, golpes de puño e insultos durante el debate por las aplicaciones de transporte ❗
— Diario La Capital Mar del Plata (@lacapitalmdq) June 8, 2026
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Pese a las insistentes advertencias de los concejales para preservar la compostura y garantizar el derecho a réplica de forma pacífica, la violencia verbal escaló y varios de los asistentes rompieron las barreras de contención, se pusieron de pie y comenzaron a trenzarse en discusiones cuerpo a cuerpo. Así, en cuestión de segundos, la tensión discursiva se tradujo en agresiones físicas directas, empujones y corridas en el corazón de la sala de reuniones. Sin embargo, el punto de mayor gravedad institucional se registró cuando una mujer, en su intento por mediar y separar a los agresores que se tomaban a golpes de puño, recibió un impacto directo en el rostro.
En ese marco, y frente a la absoluta falta de garantías físicas para los legisladores y los propios asistentes, y ante el colapso de los protocolos básicos de convivencia, las autoridades de la Comisión de Movilidad Urbana decretaron la suspensión por tiempo indeterminado del debate parlamentario.
Cabe destacar que los bloques políticos coincidieron en repudiar de forma unánime los desmanes y adelantaron que no reanudarán el tratamiento de los expedientes vinculados al transporte hasta que el Ejecutivo local implemente un estricto reforzamiento de las medidas de seguridad en los accesos del Palacio Comunal.