El tablero político del peronismo bonaerense volvió a sacudirse con un contundente posicionamiento de Axel Kicillof, al cumplirse exactamente un año desde que la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmara de manera definitiva la condena a prisión contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la denominada “Causa Vialidad”. En ese marco, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires rompió el silencio con un durísimo pronunciamiento público en el que catalogó el encarcelamiento como “una enorme infamia a la vista de todos”.
A través de un extenso descargo difundido en su cuenta oficial de la red social X, en el cual resolvió bloquear la posibilidad de réplicas y comentarios por parte de los usuarios, el mandatario provincial unificó el discurso del justicialismo provincial y arremetió de forma directa contra las máximas instancias del Poder Judicial, asegurando que el veredicto definitivo que privó de la libertad a la exjefa de Estado fue dictado por “sectores del Poder Judicial tan alejados de la Justicia como cercanos al poder real”.
La argumentación de Kicillof se concentró en deslegitimar los cimientos procesales que convalidaron la sentencia del máximo tribunal del país, e insistió en que la expresidenta fue el blanco de hostigamiento institucional diseñado para forzar su salida definitiva de la arena electoral: “Cristina fue víctima de una larguísima persecución que desembocó en una condena arbitraria, desprovista de pruebas y por supuestos hechos que ni siquiera estaban entre sus competencias, usando un argumento jurídicamente absurdo: ‘no podía no saber’”.
A un año del fallo contra Cristina
— Axel Kicillof (@Kicillofok) June 10, 2026
Un año atrás se consumó una enorme infamia a la vista de todos: la condena de Cristina dictada por sectores del Poder Judicial tan alejados de la Justicia como cercanos al poder real.
Cristina fue víctima de una larguísima persecución que…
Asimismo, el jefe de Estado provincial trazó una línea de continuidad histórica entre el fallo de los magistrados y los episodios de violencia física que marcaron la biografía de la dirigente. Advirtió que esos mismos factores que “persiguen también a su familia” fueron los encargados de consolidar un “clima de odio y violencia que tuvo su expresión más salvaje en el intento de asesinato que sufrió”. En ese tramo, Kicillof disparó contra el letargo de los tribunales de Comodoro Py: “A casi cuatro años del atentado, la investigación sobre quiénes lo planificaron, financiaron e instigaron brilla por su ausencia”.
Para el mandatario bonaerense, el proceso de judicialización de la dirigencia del campo popular posee terminales de beneficio macroeconómico que ligan de forma indisoluble el encierro de Fernández de Kirchner con la actual administración de la Casa Rosada. En sus fundamentos, evaluó que los mismos intereses corporativos que motorizaron los expedientes tribunalicios son los que hoy operan como el sostén de un programa que “destruye la industria nacional, pulveriza salarios y jubilaciones, recorta derechos sociales y laborales, y concentra la riqueza en cada vez menos manos”.
En ese marco, luego de acusar de forma explícita al presidente Javier Milei de “alimentar todos los días el odio y atacar los fundamentos sociales de nuestra democracia”, Kicillof ratificó la postura que sostuvo desde el inicio de las investigaciones: “Cristina es inocente y continúa injustamente detenida”.
De esta manera, concluyó con una arenga dirigida a la militancia del Partido Justicialista de cara a las elecciones 2027: “Frente a cada injusticia y cualquier intento de disciplinar al campo popular, tenemos la obligación de defender la democracia y el derecho de nuestro pueblo a vivir dignamente, en una Argentina más justa”.