El acceso a la información sobre el destino de los fondos públicos volvió a quedar en el centro de la escena institucional de la provincia de Buenos Aires luego de que la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) difundiera su esperado informe de transparencia fiscal municipal correspondiente al primer trimestre de 2026. En ese marco, el relevamiento mostró que, de 135 municipios bonaerenses, 22 distritos exhiben un nivel de exposición nula de sus cuentas, mientras que otros 26 presentan un índice alarmantemente bajo de visibilidad de sus datos.
El estudio llevó a cabo su ranking analizando variables centrales para la salud democrática de los municipios. Entre los parámetros excluyentes evaluados se destacan la disponibilidad en las páginas web oficiales del Presupuesto vigente, los esquemas actualizados de ejecución de gastos, los informes de situación económico-financiera, el consolidado del stock de deuda pública y, de manera fundamental, la facilidad y amigabilidad con la que el vecino común puede acceder a dicha documentación técnica.
Los resultados del informe demuestran que la transparencia administrativa no obedece a un sesgo de bandera partidaria, sino a decisiones políticas ligadas a la modernización de las estructuras de gestión. Un total de 64 municipios bonaerenses alcanzaron el puntaje ideal y se consolidaron en la categoría superior de "cumplimiento estricto", secundados por otras cinco intendencias que registraron índices altos de publicación de datos.
📢 Transparencia fiscal municipal en Buenos Aires: el último informe de ASAP (mayo 2026) evaluó a los 135 municipios.
— ASAP (@asap_arg) June 12, 2026
✅ Estricto cumplimiento: 64 distritos alcanzan los 100 puntos, publicando toda la información en tiempo y forma. pic.twitter.com/IHtqn9ad3s
En este pelotón de vanguardia conviven administraciones conducidas por el peronismo, el PRO, la Unión Cívica Radical y el vecinalismo, destacándose los casos de La Plata, La Matanza, Lanús, General Pueyrredón (Mar del Plata), San Isidro, San Miguel, Moreno, Pergamino, Tandil y Zárate.
En el extremo inverso de la evaluación, el monitoreo de ASAP encendió alarmas encarnadas en las carteras de los especialistas en finanzas públicas y los bloques opositores de los concejos deliberantes. El relevamiento desnudó que comunas con un altísimo caudal de densidad demográfica y peso electoral estratégico continúan retaceando información de sus portales, los cuales permanecen "congelados" o directamente inaccesibles al escrutinio civil.
El lote que compone el fondo de la tabla por sus niveles deficientes o nulos de transparencia fiscal incluye, entre otros, a los partidos de Tigre, Merlo, Lomas de Zamora, Hurlingham, Esteban Echeverría, San Nicolás, Azul, Arrecifes, Brandsen, Coronel Rosales, Colón, Villa Gesell, La Costa y Presidente Perón.
🚫 Nula exposición de datos – 22 municipios en incumplimiento total: no difunden cuentas públicas vía web o la información publicada está completamente desactualizada. Informe completo: https://t.co/K3pOXIfGgl pic.twitter.com/IFJQEzb3DH
— ASAP (@asap_arg) June 12, 2026
La opacidad en estas comunas restringe de forma directa la capacidad de control que por ley deben ejercer los vecinos, los concejales de la oposición y los propios tribunales de cuentas provinciales respecto al destino final de los tributos recaudados.
La radiografía de ASAP expuso un dato alarmante: al momento de ejecutarse el cierre del peritaje, 58 municipalidades bonaerenses no exhibían el Presupuesto 2026 completo. En paralelo, más de medio centenar de intendencias omitía reportar de forma fidedigna la deuda pública y la composición analítica del gasto corriente, indicadores elementales para medir la sostenibilidad fiscal de cualquier distrito a mediano plazo.
A pesar de los severos baches informativos detectados en estas 22 administraciones, la serie histórica de ASAP permite trazar una lectura moderadamente optimista sobre la evolución de la burocracia local. La cantidad de distritos que mutaron hacia el cumplimiento estricto experimentó un salto exponencial en comparación con los relevamientos de los últimos tres años. Sin embargo, la persistencia de una franja de intendentes que opta por el secretismo fiscal ratifica que la democratización de las cuentas públicas sigue figurando en el casillero de las grandes deudas de los municipios bonaerense.