Los pasillos de la Cámara Alta nacional se convirtieron en un hervidero de negociaciones que amenazan con desatar una crisis institucional en La Libertad Avanza. En ese marco, según se pudo saber, se ha activado un sigiloso canal de diálogo paralelo entre la vicepresidenta Victoria Villarruel, la senadora nacional Patricia Bullrich y las máximas espadas del interbloque peronista. Acorde a lo trascendido, el objetivo de esta alianza transversal es aprovechar el desgaste patrimonial de Manuel Adorni por sus cuentas informales en Bitcoin para activar los mecanismos que permitan removerlo de la Jefatura de Gabinete.
Todo parece indicar que, el pasado jueves por la tarde, tras abandonar la mesa política en la Casa Rosada, Villarruel regresó a su despacho en el Congreso y se comunicó de forma directa con Bullrich. En esa llamada, la titular del Senado le habría notificado que no dilataría más la presión opositora y que abriría el recinto para someter al funcionario al escrutinio legislativo.
“El jueves va a haber sesión y que se vote lo que se tenga que votar, lo de Adorni es insostenible”, habría dicho la Vicepresidenta según lo que trascendió desde los pasillos del Congreso. En ese marco, esta jugada encendió alarmas en el entorno de Karina Milei.

Hay que destacar que, para Patricia Bullrich, la parálisis defensiva de Adorni es una revancha política contra el entorno de la hermana presidencial, el cual días atrás la había sometido a una incómoda foto protocolar junto al Jefe de Gabinete. En ese sentido, se pudo saber que la senadora le habría dicho al propio Adorni que su ocultamiento de divisas era “una omisión ética” y no un simple desliz contable.
Dentro de los pasillos del Congreso aseguran que la arquitectura legal de la destitución ya fue redactada por el peronismo y que los senadores José Mayans, Anabel Fernández Sagasti, Juliana di Tullio, Martín Soria, Fernando Salino, Mariano Recalde, Eduardo "Wado" De Pedro y Jorge Capitanich presentaron formalmente un proyecto de resolución que invoca el Artículo 101 de la Constitución Nacional para someter a Adorni a una moción de censura y posterior remoción del cargo.
De acuerdo con lo que transcendió del texto constitucional, la remoción de un Jefe de Gabinete requiere de la mayoría absoluta del total de los miembros de cada una de las cámaras, fijando el umbral mínimo en la Cámara Alta en 37 voluntades. De esta manera, los operadores de Unión por la Patria (UP) iniciaron un poroteo donde aseguran que el bloque opositor cuenta con 25 votos propios, a los que suma los 3 de Convicción Federal (Carolina Moisés, Guillermo Andrada y Sandra Mendoza) y computa como afirmativos a los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano.

Por otro lado, está el pelotón de los “aliados” (con 7 votos), el grupo que Bullrich teje de forma subterránea y que está integrado por Carlos "Camau" Espínola, Alejandra Vigo, Flavia Royón, Julieta Corroza, Beatriz Ávila y los dos representantes de Misiones. En caso de alinearse este bloque federal, la oposición alcanzaría con exactitud el "número mágico" de 37.
Sin embargo, hay que mencionar la incógnita que representa la UCR y el PRO (con un total de 13 votos), ya que Mauricio Macri instruyó a sus diputados fieles a votar la interpelación, arrastrado por el encono que le produjo que Milei lo plantara en una cena a fines de 2025 para ascender a Adorni y eyectar a Guillermo Francos. En el bloque radical también hay quienes amenazan con soltarle la mano al funcionario, como la chubutense Edith Terenzi, alineada con el gobernador Nacho Torres.
Hay que destacar que el dato más alarmante para el triángulo de poder de la Casa Rosada (constituido por Javier Milei, Karina Milei y los primos Martín y Lule Menem) es que el descontento y las dudas para respaldar corporativamente a Adorni perforaron el propio bloque de La Libertad Avanza. Mientras tanto, Patricia Bullrich comienza a tejes lazos con los legisladores libertarios que reniegan de la conducción de Santiago Caputo y de la mala praxis política oficial. Desde figuras como Belén Montes de Oca hasta Francisco Paoltroni, quien arrastra viejas peleas con el asesor presidencial, ya habría al menos un sexteto de senadores oficialistas que ha comenzado a cultivar un perfil propio bajo la contención de la jefa de bloque.