martes 30 de junio de 2026 - Edición Nº2764

Municipios | 30 jun 2026

Crisis sanitaria

Escándalo en Esteban Echeverría: graves denuncias por camillas con sangre seca y restos biológicos el Hospital Santamarina

Un video expuso el alarmante deterioro y la violación de protocolos de bioseguridad en el área de maternidad y recuperación, lo que puso en el centro de las críticas al intendente Fernando Gray y al secretario de Salud, Gabriel Ive.


Un verdadero escándalo institucional sacude la gestión pública en el sur del Conurbano bonaerense luego de que un video filmado de forma clandestina en el interior del Hospital Municipal San Antonio de Padua-Santamarina, el principal centro de salud del Municipio de Esteban Echeverría, expuso condiciones edilicias e higiénicas deplorables. Las imágenes muestran camillas utilizadas en la sala de trabajo de parto y recuperación con el material interno expuesto, visiblemente degradadas y cubiertas de sangre seca y restos biológicos de pacientes anteriores.

La filtración, que trasencendió en el medio SM Noticias, alarmas máximas entre los profesionales de la salud y la comunidad local, dado que el foco de contaminación se localiza en una de las áreas más sensibles del nosocomio, donde reciben asistencia diaria mujeres embarazadas, puérperas y recién nacidos. La situación representa un peligro epidemiológico y una flagrante incompatibilidad con los estándares internacionales de asepsia médica.

La denuncia pone al desnudo el colapso absoluto de las rutinas de desinfección y los protocolos de bioseguridad en las áreas críticas del efector público. De acuerdo con las normativas sanitarias vigentes, cada camilla debe ser sometida a un proceso de esterilización y limpieza química profunda inmediatamente después de su uso y antes de que ingrese una nueva paciente.

En el video se observa que las superficies de los elementos de apoyo clínico se encuentran cuarteadas y con la goma espuma interior al desnudo, lo que facilita que los fluidos corporales penetren y se acumulen de forma crónica, volviendo inútil cualquier intento de limpieza superficial. Esta negligencia logística expone a las madres y a los bebés a un riesgo extremo de contraer infecciones intrahospitalarias intempestivas, lo que podría acarrear severas consecuencias legales y penales por mala praxis para los funcionarios intervinientes.

Para los trabajadores de la salud del distrito que administra el intendente Fernando Gray, el escenario detectado en la sala de partos no constituye un hecho aislado ni fortuito, sino la manifestación de un vaciamiento estructural crónico del sistema sanitario municipal. En los últimos años, los sindicatos médicos de la región vienen acumulando presentaciones administrativas por presuntas irregularidades vinculadas al faltante de insumos básicos, problemas mecánicos en el equipamiento quirúrgico y la reutilización antirreglamentaria de material descartable.

A este complejo panorama se sumó en las últimas horas una nueva y pormenorizada denuncia que apunta directamente contra el área de Diagnóstico por Imágenes. Según las presentaciones institucionales en curso, existirían severas anomalías vinculadas a las condiciones de habilitación y calibración técnica de determinados equipos radiológicos, así como una alarmante falta de verificación en las medidas de protección y blindaje de plomo necesarias para salvaguardar la integridad física de los técnicos y pacientes ante la radiación ionizante.

El escándalo de las camillas con restos biológicos colocó de forma inmediata en el ojo de la tormenta política al jefe comunal Fernando Gray y, de forma directa, a su secretario de Salud, Gabriel Ive, cuyas explicaciones técnicas en el Concejo Deliberante son exigidas por los bloques de la oposición. Mientras desde el Ejecutivo municipal intentan minorizar el hecho atribuyéndolo a un descuido aislado de las cuadrillas de limpieza de turno, los vecinos y el personal de enfermería insisten en que el Hospital Santamarina padece una crisis presupuestaria terminal.

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