El tablero político del oficialismo provincial enfrenta un escenario de inédita fisura tras el masivo cese de actividades en las aulas públicas y privadas de los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires. En ese sentido, el gobierno de Axel Kicillof acusó el recibo del golpe institucional y ensayó una estrategia de control de daños donde confirmó que apura a contrarreloj una oferta salarial de recomposición técnica para los próximos días y, en paralelo, teledirigió la responsabilidad política de la violencia escolar y el desfinanciamiento hacia la Casa Rosada que conduce Javier Milei.
La medida de fuerza, ratificada en bloque por la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación (SUTEBA) y la Unión de Docentes de la provincia de Buenos Aires (UDOCBA), rompió un invicto de convivencia pacífica que el kicillofismo ostentaba con orgullo desde su desembarco en La Plata.

Cabe destacar que se trató del primer paro estrictamente provincial y con reclamos dirigidos de forma directa al Ejecutivo bonaerense en lo que va de la gestión del mandatario. Si bien en marzo ya se había registrado una huelga en el inicio del ciclo lectivo 2026, aquella acción había respondido a un encuadre de alcance federal convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera).
El conflicto docente adquirió una dinámica particular debido a la reciente mutación interna sufrida en la cúpula de Suteba, la corporación gremial más poderosa del territorio. A mediados de mayo, el histórico líder del sindicato y aliando incondicional de Kicillof, Roberto Baradel, decidió dar un paso al costado en la conducción orgánica. Así, los comicios dejaron como sucesora a María Laura Torre, una dirigente de su extrema confianza pero obligada a validar su jefatura ante el descontento de las bases. Fue la propia Torre quien, ante la licuación de los haberes que durante el 2026 solo registraron una suba nominal del 9,3% en cuotas y bonificaciones de entre $20.000 y $30.000, debió ponerse a la cabeza de las demandas para evitar que las seccionales opositoras capitalizaran el malestar.
Según dejó trascender el medio Cronos Noticias, a través de fuentes directas de los ministerios de Trabajo y Economía, la Gobernación sintió la presión y confirmó que se encuentran delineando los detalles técnicos de una propuesta salarial que será presentada formalmente en las próximas jornadas. Las bases estatales y judiciales venían exigiendo la reapertura de las mesas técnicas antes de la liquidación de los sueldos de junio y el medio aguinaldo; al no concretarse ese llamado, la paciencia sindical se agotó y todo derivó en el vaciamiento de las escuelas.
AHORA #JuntosEnContinental
— Radio Continental AM 590 (@Continental590) June 30, 2026
María Laura Torre:
"Pedimos que se ponga un acuerdo paritario de resguardo y reparación, y también la corresponsabilidad social. Por todo eso hacemos este paro de 24 horas"https://t.co/x2AFDgKRcu
El pliego de condiciones del Frente de Unidad Docente Bonaerense excede el plano meramente paritario e incorpora una exigencia de seguridad física para los educadores. En la última semana, el mapa educativo bonaerense registró picos de extrema hostilidad y los episodios más graves se localizaron en los partidos de Mar del Plata y, fundamentalmente, en la Escuela Primaria N° 29 del municipio de Moreno. Allí, una patota de familiares de alumnos atacó a las autoridades del establecimiento, provocándole una fractura de tabique nasal a una docente y cortes en el cuero cabelludo a la directora, quien requirió puntos de sutura de urgencia.
Acorde a lo compartido por los medios, desde los despachos de la Gobernación admitieron una profunda preocupación por el fenómeno, al que definieron conceptualmente bajo la doctrina de la escuela como una "caja de resonancia de lo que está ocurriendo de forma estructural en el tejido social".
Sin embargo, el entorno de Kicillof evitó asumir fallas de prevención policial o comunitaria y ensayó una transferencia de culpas hacia Balcarce 50. "Hay un Gobierno nacional liderado por Javier Milei que de forma deliberada no cuida a los ciudadanos, que corta las partidas alimentarias y que no genera las mínimas condiciones de vida digna en los barrios periféricos. Cuando el Estado central desampara de esa forma, el tejido social se desgarra y la violencia urbana inevitablemente escala y se traslada al interior de las aulas", argumentaron.