En un intento de romper el cerco político que le impone el cristinismo en su propio territorio, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, decidió acelerar su estrategia de posicionamiento nacional. Así, con las terminales de diálogo dañadas en el Conurbano debido a las peleas con La Cámpora, el mandatario provincial intentará afianzar una construcción federal y desplegar una intensa agenda de giras por el interior del país, buscando consolidarse como el candidato presidencial natural del peronismo para las elecciones de 2027.
La posibilidad de su postulación enfrenta hoy un escenario de máxima hostilidad en la provincia que gobierna, donde los cuestionamientos impulsados desde el sector de Cristina Fernández de Kirchner no se detienen. En ese sentido, ante la imposibilidad de apagar los incendios en el esquema doméstico, los armadores del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) apuestan a encender llamas de apoyo en los mostradores de las provincias, un recorrido que ya arrancó el lanzamiento de la rama del MDF en la Ciudad de Buenos Aires, una visita institucional a Tierra del Fuego junto al gobernador Gustavo Melella, y desembarcos políticos en Córdoba y Corrientes.

La hoja de ruta diseñada en los laboratorios de La Plata contempla estaciones clave en distritos comandados por el peronismo orgánico, donde Kicillof busca amalgamar una liga de resistencia frente al programa económico de shock de Javier Milei. En el itinerario prioritario figuran los viajes a Santa Rosa, respondiendo a una invitación formal de Sergio Ziliotto para que ponga un pie en La Pampa, y a Santiago del Estero, donde busca robustecer la sintonía política con la estructura que lidera Elías Suárez.
A su vez, Kicillof analiza una invitación de Raúl Jalil para asistir a la emblemática Fiesta del Poncho en Catamarca. De concretarse el viaje, el mandatario bonaerense desembarcaría a partir del 20 de julio, una vez que concluya la participación de la Selección argentina en la Copa del Mundo de Norteamérica. No obstante, en el entorno de Kicillof evalúan con lupa la foto, ya que Jalil forma parte del lote de gobernadores dialoguistas que mantienen una sintonía fina con las propuestas legislativas de la Casa Rosada.
Por otro lado, cabe destacar que, si bien la provincia de Misiones está en el radar del MDF, la feroz interna que sacude la gestión del gobernador Hugo Passalacqua empujaría a los estrategas kicillofistas a postergar el desembarco para evitar quedar entrampados en disputas ajenas.

Hay que resaltar que la estrategia federal no se limitará exclusivamente a los feudos gobernados por el justicialismo. En ese marco, Kicillof tiene en carpeta incursiones políticas en provincias administradas por signos políticos opositores tales como Chubut, Mendoza y Jujuy, donde mantendrá reuniones directas con legisladores provinciales, intendentes de las capitales y referentes sindicales de las CGT regionales para tejer redes territoriales por fuera de las estructuras formales del PJ nacional.
Así, ante las dificultades presupuestarias que impone la asfixia financiera de la Nación sobre las arcas bonaerenses, el Gobernador también recurrirá a los desembarcos de carácter virtual, replicando la experiencia telemática que encabezó hace pocos días con la militancia de Entre Ríos. Durante esa videoconferencia, Kicillof bajó una orden de “organizarse para ganar de cara al 2027”, minimizando las disputas de palacio e instando a los dirigentes a ignorar las “miserias y chiquitajes” de la interna peronista.