Este jueves, en un fuerte acto político por el Día de la Independencia en el partido de Carmen de Areco, el diputado nacional y líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, le puso más presión a la relación con el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y avivó el operativo que pide a Cristina Fernández de Kirchner como la única candidata presidencial para las elecciones de 2027.
El desembarco del jefe camporista se escenificó en un territorio amigable, comandado por el intendente local Iván Villagrán, uno de los alcaldes del interior que permanece alineado de forma ciega a la conducción del Instituto Patria. Sin nombrarlo de manera directa en el micrófono, Máximo Kirchner disparó munición gruesa contra los armadores del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), quienes buscan emancipar la figura del Gobernador de la tutela de la expresidenta, quien actualmente cumple prisión domiciliaria tras la confirmación de su condena en la causa Vialidad.
Gracias Máximo Kirchner,gran compañero y gran persona, por visitar nuestro querido Carmen de Areco. Por escuchar a cada vecino, vecina, por tener esa sensibilidad que te caracteriza, dándonos respuestas a tantas preguntas que tenemos en este momento tan dificil de nuestro país. pic.twitter.com/niNzxuo15j
— Iván Villagrán (@IvanVillagran_) July 10, 2026
El líder de La Cámpora buscó deslegitimar los reclamos de autonomía que emanan desde la gobernación de La Plata, acusando al kicillofismo de anteponer ambiciones individuales y cuotas de poder de palacio por encima de la crisis social. "Cuando proponemos que Cristina sea candidata presidencial para el 2027 no le queremos arruinar de ninguna manera el destino a nadie; lo hacemos simplemente porque entendemos que es la dirigente más capacitada para conducir los destinos del país", destacó.
En ese marco comentó: "No puede ser que las discusiones internas del peronismo solamente pasen por si algún hombrecito se siente bien o mal tratado por la conducción, y no por cómo se siente la gente en los barrios. Ningún dirigente político puede decir de forma pública que es víctima de otro; en la Argentina la única víctima real es la gente".
La presión escaló un peldaño más cuando el propio intendente Villagrán recogió el guante y propuso de forma pública al propio Máximo Kirchner como una alternativa para encabezar la fórmula presidencial del espacio. La moción convive con la estrategia de la mesa chica de la organización de sostener la centralidad absoluta de la exmandataria, reprochándole en paralelo a Kicillof el "escaso y frío" contacto político y humano que ha mantenido con su antigua jefa política desde que se hizo efectiva su detención domiciliaria.
La mafia, a través de sus distintas patas (judicial y la mediática), se encarga permanentemente de dejar en claro cuáles apellidos son peligrosos para sus intereses de minorías.
— Mayra Mendoza ☀️ (@mayrasmendoza) July 3, 2026
El pueblo argentino, que no se representa en estos operadores, sabe por contrario cuáles apellidos… https://t.co/sbTsqJBSZG
Cabe destacar que, en las últimas horas, la tensión en la Legislatura bonaerense alcanzó niveles de ruptura irreversible cuando el presidente del bloque de Fuerza Patria en la Cámara de Diputados provincial, Facundo Tignanelli, asimiló de forma pública la estrategia de construcción transversal de Kicillof con la figura histórica de Augusto Timoteo Vandor, el líder sindical metalúrgico que en la década de los sesenta intentó consolidar la doctrina de un “peronismo sin Perón”.
La analogía con el vandorismo representa uno de los golpes más duros que puede recibir un dirigente dentro del justicialismo, asimilable a una traición orgánica. A este dispositivo de pinzas discursivo se acoplaron figuras de peso como Eduardo "Wado" de Pedro, Mayra Mendoza, Teresa García, Fernanda Raverta y Rodolfo Tailhade, quienes salieron a los medios a reinstalar el apellido Kirchner como el único ordenador factible de las listas.
Desde el entorno del Gobernador, por su parte, asumen que la seguidilla de ataques coordinados busca minar el volumen político de Kicillof de cara a las paritarias y la gestión, advirtiendo que la disputa por la jefatura del movimiento ya dejó de ser un mero juego de presiones para convertirse en una batalla campal abierta.