La estrategia desplegada por los laboratorios políticos de La Plata para nacionalizar la figura del gobernador de la provincia de Buenos Aires sumó su primer mojón de peso en el Noroeste Argentino (NOA). En medio de las crecientes tensiones que sacuden al peronismo bonaerense, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) formalizó su desembarco institucional en la provincia de Salta, ratificando la decisión táctica de Axel Kicillof de disputar el liderazgo y tejer una red de contención federal de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
El plenario de trinchera militante se escenificó en las instalaciones del Centro Vecinal 20 de Febrero, ubicado en la capital salteña, bajo la coordinación logística del Frente Popular Patria y Futuro. El acto central estuvo encabezado por el dirigente nacional del MDF, José Cruz Campagnoli, quien estuvo acompañado en el estrado por los referentes locales María Ximena Garibaldi y Tupac Puggioni, consolidando un canal de diálogo directo con las terminales del justicialismo norteño en este invierno de 2026.
El eje del desembarco norteño fue la presentación formal de la revista De Frente al Futuro, una publicación de carácter doctrinario editada por los equipos técnicos del kicillofismo que compila ensayos, análisis económicos y propuestas de gestión de firmas del riñón del Gobernador bonaerense. La edición reúne artículos firmados por el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco; la exministra Elizabeth Gómez Alcorta; la economista Felisa Miceli; el diplomático Carlos Raimundi y el intelectual de la izquierda española, Juan Carlos Monedero.

Durante su alocución, Campagnoli clausuró de forma momentánea la discusión doméstica y enfocó la munición discursiva hacia la Casa Rosada. “Tenemos la obligación histórica de organizarnos de forma fáctica en cada rincón del país para ponerle un freno institucional al plan de destrucción de la Argentina que está ejecutando la administración de Javier Milei. Construir una alternativa política sólida desde el campo popular es nuestro mayor desafío actual”, arengó.
El armado de Salta constituyó un claro test de volumen político. El kicillofismo logró sentar en las primeras filas a figuras de peso del peronismo tradicional y legislativo de la provincia norteña, tales como los exlegisladores y dirigentes Walter Wayar, Manuel Santiago Godoy, la senadora nacional Nora Giménez, Susana Canela, Laura Chuchuy, Ricardo Barreira y Guido Giacosa, además de representantes de cámaras PyMEs y agrupaciones estudiantiles universitarias.
Aunque José Cruz Campagnoli esquivó de forma elegante las preguntas de la prensa en torno a los últimos cruces verbales con Máximo Kirchner y el bloque de La Cámpora, el mensaje subyacente que cruzó el plenario fue nítido: en el NOA se interpretó que la decisión de sostener la proyección presidencial de Axel Kicillof es irreversible y corre por carriles independientes de las paritarias o los cierres de listas del PJ bonaerense.